25/4/17

Marhuenda y Casals se jactaban de "inventar" noticias para "dar leches" a Cifuentes

 "YA NOS HEMOS INVENTADO UNA COSA PARA DARLE UNA LECHE Y QUE TOME NOTA" LA "ZORRA" CIFUENTES

Otra de las conversaciones expuestas en la investigación es el momento en el que Rodríguez Sobrino llama a Casals para mostrar su malestar porque en 'La Razón' se publicó una noticia positiva sobre el número dos de Cifuentes, Ángel Garrido. 

Marhuenda tuvo que disculparse: "Siento lo de Garrido, ya he dicho que no salga nada bueno de él. Ya nos hemos inventado una cosa para darle una leche y que tome nota. Le he dicho: ‘tu misma, llevas ahí mucho tiempo en el Gobierno. Ahora la gente asocia el Canal a vosotros, punto, e Ignacio González es PP. Tú misma".

Tal y como añade 'El Confidencial', en las grabaciones Marhuenda se refiere a Cifuentes llamándola "zorra" y también utiliza esta misma misma palabra y el término "puta" para hablar de la directora de Comunicación de la presidenta madrileña, Marisa González."        (La Voz Libre)


"La presidenta madrileña ha negado que la presionaran para no denunciar las irregularidades en el Canal de Isabel II. El juez archiva la causa contra Marhuenda y Casals por coaccionar a Cifuentes.

 (...) Según el auto del magistrado, Cifuentes manifestó en su declaración por escrito que “no se sintió” coaccionada y que “en ningún caso lo habrían conseguido”, al tiempo que aseguró que no denunció las actividades de Edmundo Rodríguez Sobrino en el Canal de Isabel II “por la actuación de Marhuenda y Casals”.

Además, Velasco señala que los directivos de La Razón dieron una “versión verosímil de lo que parecía más agravado en las intervenciones telefónicas” y que de las pruebas aportadas por Marhuenda se entiende que el periódico “no hizo una campaña especial o muy distinta” contra el Gobierno de Cifuentes.

El juez acordó la imputación de los dos directivos a raíz de conversaciones pinchadas con Rodríguez Sobrino, en prisión incondicional por el caso Lezo, donde le aseguraron que las irregularidades de la compañía del agua no saldrían a la luz.

Según el juez, estas son en cambio las palabras de “dos amigos que tratan, mediante mentiras piadosas y paliativas”, de tranquilizar a Rodríguez sobre su implicación, tal y como este último ratificó cuando dijo al magistrado que lo único que pretendían era “ayudarle emocionalmente”.        (República.com, 25/04/17)
 

Marhuenda ha ido a declarar a la Audiencia Nacional por utilizar los medios de comunicación para defender los privilegios de una clase a la que él aspira a pertenecer pero que ahora solo le tiene contratado para servirla

"En una ocasión escuché a Francisco Marhuenda decir que él no se tomaba vacaciones de las tertulias porque tenía que defender la posición de sus jefes.

 Las grabaciones de la Policía sobre las que se sustenta su imputación por coacción solo vienen a refrendar algo que él ya ha demostrado en multitud de ocasiones con su periódico: no importa dirimir si cometió delito para saber que ha quedado invalidado para ejercer como periodista, si alguna vez lo hizo.

 Su labor no es hacer periodismo sino defender la posición de los que le pusieron al mando del diario. Defender a los de su clase. Aunque para ellos él solo sea una pieza a intercambiar en caso de problemas. 

El periodismo está lleno de representantes de la clase dominante que tienen como único objetivo perpetuar los privilegios de los suyos frente a los trabajadores. Las grabaciones del director de La Razón son solo una prueba más de algo plenamente conocido. 

Las élites, el establishment, la casta, la trama, la burguesía, los de arriba, son diferentes formas de denominar a aquellos que en la guerra de clases están apalizando a la clase obrera. 

“Le hemos dicho que eres un soldado nuestro, que eres intocable para nosotros y ella por las malas tiene mucho que perder. En una guerra no puede ganar”, decía Marhuenda a Edmundo Rodríguez Sobrino, consejero delegado de La Razón, y que ahora duerme en la cárcel. Ese lenguaje bélico no es casual en privado, pero es algo que negará en público. 

Que la lucha de clases es un invento de los izquierdistas trasnochados suele ser su manera de plantear en sus innumerables participaciones en televisión que eso ya no existe para que los de su clase sigan lucrándose a costa del esfuerzo de los trabajadores.

La guerra de clases se juega de manera indispensable en el plano mediático. Por eso Marhuenda está siempre en televisión, radio y papel defendiendo la posición de sus jefes. Porque además le tienen bien enseñado. 

“Yo le he dicho (a Marhuenda) que su continuidad depende de esto”, decía Mauricio Casals, presidente de La Razón y consejero de Atresmedia, a Rodríguez Sobrino. Establecer relatos que pongan en tela de juicio los discursos de propagandistas que fingen ser periodistas es imprescindible. Y hacerlo en su campo de batalla.

 La presencia en los medios de los soldados que defienden los privilegios de la clase dominante no faltará. Nunca falta. Es imprescindible aumentar la representatividad en los medios de comunicación de gente honesta, de profesionales que hagan su trabajo, de representantes de la clase obrera, de mujeres, de migrantes. Solo una mayor presencia en el campo de batalla mediático propiciará poner en cuestión el relato interesado de los que miran desde arriba a los que sufren.

Francisco Marhuenda ha ido a declarar a la Audiencia Nacional por hacer algo que todos sabíamos, utilizar los medios de comunicación para defender los privilegios de una clase a la que él aspira a pertenecer pero que ahora solo le tiene contratado para servirla. Los periodistas somos los principales responsables de que estos modos de actuación no tengan una mayor sanción social. 

La Asociación de la Prensa de Madrid (APM), que montó una campaña contra el partido político que con mayor intensidad cuestiona el dominio de las élites, mantiene un prudente silencio al ver cómo unos pocos se sirven de la profesión para sus negocios y cometidos.

La APM eligió en el año 2013 a Ignacio González como anfitrión para los premios de periodismo que cada temporada otorga. En aquel año ya se conocía el uso fraudulento de Telemadrid por parte del PP que él y Aguirre llevaron a cabo y que culminaría con el despido de 800 trabajadores. 
En aquel año ya se conocía la demanda que había realizado contra Pilar Velasco, de la Cadena SER por la publicación de la información sobre las bolsas de basura en Colombia. En aquel año ya se conocía la demanda que había interpuesto contra Ignacio Escolar por informaciones sobre el campo de golf del Canal de Isabel II. Quien no respeta su profesión no puede exigir respeto para los que la ejercen."               (Antonio Maestre, La Marea, 22/04/17)

9/3/17

¿Qué militantes de Podemos han acosado a unos periodistas? ¿Qué les han hecho o les han dicho? ¿Cuándo? ¿Cuántas veces? Una información que no respondiera a esas preguntas jamás se habría publicado en un medio de comunicación normal

"(...)  En estos días se me hace especialmente duro ser veterano. 

Escucho y veo a personas que me resultan muy conocidas rasgarse las vestiduras ante la “intolerable presión” que Podemos ejerce sobre nuestra profesión. Yo soy el primero que he denunciado públicamente, en esta misma tribuna, los excesos cometidos contra periodistas por algunos dirigentes de la formación morada.

La horda de troles que cayó sobre mí ese día no hizo sino confirmar mis palabras. En ese artículo está todo y no voy a perder una sola línea en repetir datos y argumentos que mantengo, punto por punto. Ahora bien, que esas burdas presiones se hayan convertido en la gran amenaza contra la libertad de prensa en nuestro país y que lo denuncie, quien lo denuncia, me provoca una mezcla de asco, tristeza y sonrojo.

Sí, lo malo de envejecer en esta profesión es que los conoces a todos. Escuchas a ese periodista indignadísimo con las “huestes” de Pablo Iglesias y le recuerdas negociando con el ministro de turno el titular que va a poner en el sumario del informativo.

Contemplas al eterno locutor complaciente con los poderosos, ese que no cuestiona jamás una orden que llega desde arriba, ese que está especialmente dócil porque el Gobierno le ha amenazado con devolver la publicidad a TVE si no se porta bien. Y es a ese al que ves erigirse ante su audiencia como el adalid de la independencia mediática.

Tú sabes que es el mismo, como tantos otros, que agacha la cabeza cuando alguno de sus periodistas le pide difundir un tema que afecta a Alierta o a Soraya, a Cebrián o a Felipe González, a Inditex o a Coca Cola. Es el mismo que, en cambio, sale arrogante de debajo de la mesa para denunciar enérgicamente ante sus espectadores el tremendo escándalo que provoca el tuit de un rapero, la obra de unos titiriteros… el atroz robo de una gallina. ¡Qué fácil es ser duro con el débil, compañeros!

Sí, el problema de llevar tantos años en esto, es que ves más allá de lo que hay. Te encuentras con el comunicado de la APM en la portada de un periódico concreto y recuerdas que su director relevó a un brillante reportero porque resultaba molesto en Moncloa. Lees la noticia en un diario digital, pero tú solo contemplas el momento en que Bárcenas compró con dinero negro acciones de ese medio.

 Ves la polémica amplificada hasta extremos ridículos en un informativo editado por el mismo tipo que intentaba censurarte la crónica sobre las víctimas civiles de la guerra de Irak. Escuchas comentar el asunto a tertulianos que, para ti, solo son aquellos mercenarios que, pese a tener más de 190 cadáveres sobre la mesa, mintieron conscientemente sobre los atentados del 11M.

¡Y cuando aparece el comunicado de la APM en… Televisión Española! ¡Qué momentazo! ¡Sí! En esa TVE que insulta la inteligencia de los españoles con una censura digna de los tiempos del NODO. El medio que tiene a sus periodistas en pie de guerra contra la manipulación que se ejerce cada día desde Génova/Moncloa brama contra la amenaza que Podemos representa para la libertad de prensa.

Y sí, sintonizas Radio Nacional, cuyo jefe de informativos era el responsable de prensa de Federico Trillo en el Ministerio de Defensa durante el accidente del Yak. Y, así, en ese contexto, terminas oyendo a Rafael Hernando hablar de libertad de prensa.

Ese hombre que representa a un partido que en cuanto toca poder nacional, autonómico o local, se preocupa de colocar al Nacho Villa de turno en la presidencia del canal público de televisión. Pues eso, cuando escuchas a Hernando ya no sabes si reír o echarte a llorar.

No se le escapará al lector que mi crítica no se centra tanto en la APM como en quienes la han utilizado para tergiversar la realidad que se vive en nuestro país. Me parece bien que una asociación de periodistas denuncie las coacciones que sufren sus miembros por parte de un partido político, sea Podemos, el PSOE, el PP…

El problema es que Victoria Prego se cocinó ella sola el tema de espaldas a su ejecutiva; el problema es que la APM no ha alzado la voz en otros casos mucho más graves; el problema es que la Asociación calla ante la terrible censura en TVE o frente a las presiones, estas sí insoportables y con consecuencias, del Gobierno…

Pero, con todo, no sería justo olvidar que hace algo más de un año, la APM condenó las amenazas de muerte vertidas por Jiménez Losantos contra dirigentes de Podemos y, antes, había atacado con dureza la amenaza para la libertad de prensa que supone la Ley Mordaza…

Ninguno de los presentadores, compañeras, becarios, editores, tertulianos y trepas de los que he hablado en este artículo se hicieron eco de ello. Ninguno cogió la bandera de la libertad de prensa que le facilitaba su Asociación para atizarle al telepredicador fascista o al todopoderoso PP, como están haciendo en estos días contra ese cómodo e indefenso punching-ball que es Podemos.

Confieso que he dudado mucho antes de escribir estas breves líneas. Sobre todo después de leer los excelentes artículos de mis admirados Carlos Elordi, Olga Rodríguez y Sindo Lafuente y que suscribo al 100%. No quería aparentar lo que en realidad soy, un veterano periodista medio amargado que despotrica contra algunos de sus compañeros.

Remarco el “algunos” porque, aunque son muchos, no son la mayoría. En las redacciones hay centenares de periodistas honestos que pelean, día a día, cada tema, cada coma, cada enfoque. Entre ellos hay directores, presentadores, jefas de sección, tertulianas y una legión de redactores y reporteros gráficos.

Espero que a ellos y a ellas les sirvan para algo estas crudas reflexiones y si a alguien he molestado, que se pregunte las razones por las que se siente aludido. En cualquier caso, tal y como también dice mi amigo Manolo Sánchez: “Esto es lo que hay, señores y a estas alturas ya somos demasiado viejos para cambiar”.           (Carlos Hernández, eldiario.es, 08/03/17)


"Se ha construido el mantra de que Podemos está en contra de la libertad de información. Y se alimenta cada día. La presidenta de la Asociación de la Prensa, Victoria Prego, ha puesto mucho de su parte para dar fuerza a esa idea

Pero, ¿qué militantes de Podemos han acosado a unos periodistas? ¿Quiénes son esos profesionales? ¿Qué les han hecho o les han dicho? ¿Cuándo? ¿Cuántas veces? ¿Cómo, cara a cara o por teléfono? Una información que no respondiera a esas preguntas jamás se habría publicado en un medio de comunicación normal.

 Porque esas son reglas elementales, de sentido común, que cualquiera que entre en una redacción sabe que tiene que respetar. Violándolas abiertamente en su nota de este lunes, la Asociación de la Prensa de Madrid se ha cubierto de gloria. Porque, sin cumplir con los citados requisitos, lo que en ella se dice podría perfectamente ser una exageración intolerable de la realidad o algo que estuviera muy cerca de la mentira.

No parece que lo vayamos a saber. Porque la Asociación no ha querido añadir una línea a su acusación pública ni tiene pinta de que lo vaya a hacer. Y si eso no ocurre la cosa quedará en infundio. Pero no pasará nada.

 Porque quienes podían aprovecharse de esa nefasta iniciativa ya lo hecho con toda suerte de medios, haciendo imposible el esclarecimiento de la verdad en esta cuestión. Editoriales de periódicos que antes eran de referencia, como El País, y decenas de declaraciones de exponentes del PP no han parado de repetir en las últimas horas que “Podemos es un partido que acosa a los periodistas”. 

Y lo repetirán cuantas veces les convenga. Desde hace unos cuantos años así se construye el discurso público en España. ¿Post-verdad? No, trampa, sin más.

No tiene mucho sentido especular sobre los motivos que han llevado a la Asociación de la Prensa de Madrid a dar ese paso infausto, que reduce aún más el ya muy escaso prestigio de la institución. Que cada uno apueste por las motivaciones políticas que considere más oportunas.

 O que lo atribuya a otro tipo de razones. No hay materia para pronunciarse al respecto. Sí para afirmar con toda rotundidad que eso no debería haber ocurrido nunca, que una iniciativa como esa enfanga aún más la escena pública española y ensucia a todos los que directa o indirectamente la han secundado.

Pero más allá de esas reflexiones morales, ¿es creíble la acusación de que Podemos, o cuando menos representantes cualificados de esa organización, acosan a los periodistas? No, no tiene mucho sentido. Porque cualquier acoso que merezca ese nombre tiene que estar respaldado por una capacidad para hacer que el acosado sufra consecuencias si no hace lo que el acosador quiere. La de ser despedido o la postergación en la redacción, por ejemplo. 

Y esas cosas ocurren, cierto es que cada vez menos porque el miedo manda en esta profesión machacada. Pero la única posibilidad de intimidación que está en manos de Podemos es la que tiene cualquier partido o gabinete de comunicación: la de advertir con cerrar las puertas de su información al periodista cuyo trabajo se considere lesivo para los intereses de la organización.

Eso no es acoso. Es una regla del juego. Quien se pasa sabe que le pueden cortar el grifo. Ningún periodista que haya ejercido de verdad el oficio puede asegurar que eso no le ha ocurrido nunca. La mayoría dirá además que ese trato fue injusto.

Seguramente los responsables de prensa de Podemos han aplicado más de una vez ese tratamiento. Como los de los demás partidos. Pero la formación de Pablo Iglesias no puede hacer mucho más. 

Porque carece absolutamente de influencia en los medios importantes, no tiene accionistas amigos, ni poder político para pedir al director de un periódico o de una cadena de televisión que corte las alas a este o aquel otro redactor porque no gusta lo que cuenta. Y no lo va a tener a menos que las cosas cambien mucho.

Si esos medios, y particularmente algunas televisiones, han sido, y siguen siendo, plataformas de expresión privilegiadas para los dirigentes de Podemos no se debe a su influencia entre los responsables de esos medios y menos a chantajes o acosos a sus responsables. Sino simplemente a que lo que dicen y hacen es noticia, atrae público y audiencia. 

Y por mucha rabia que eso le dé al PP, y este sí que presiona, esa dinámica va a seguir funcionando mientras Podemos y sus principales exponentes sigan siendo o pareciendo distintos a los de las demás ofertas políticas. ¿Quién puede negar que tiene más gancho una entrevista con Pablo Iglesias que una con Rajoy? ¿O Vistalegre 2 que el Congreso del PP?

El juego es tan sencillo como ese. No hay más, salvo que tal vez, habría que demostrarlo con hechos, que la gente de Podemos no es muy simpática con los periodistas. Con los que le dan caña y puede que también con otros que no lo hacen. En todo caso están en su derecho de no serlo. 

Porque a ellos les tocará pagar las consecuencias de su actitud, que ciertamente no es habitual, pero tampoco original. Porque, por ejemplo, el mítico presidente francés François Mitterrand era un auténtico ogro para prensa. Y su estilo ha tenido seguidores. En Francia y en otros países europeos –por no citar a Donald Trump– hay muchos políticos que se niegan a adular a los periodistas.

Pero aquí se ha construido el mantra de que Podemos está en contra de la libertad de información. Y se alimenta cada día. Por cierto, la presidenta de la Asociación de la Prensa, Victoria Prego, ha puesto mucho de su parte para dar fuerza a esa idea.

 En mayo del año pasado, cuando era posible que Podemos apoyara un gobierno de coalición con el PSOE, dijo que “la libertad de información peligraba” si el partido de Pablo Iglesias entraba en el cenáculo del poder político.

¿Qué entienden por libertad de información quienes sostienen esas acusaciones? Si es lo que hay hoy en España mejor harían con callarse. Porque no hay un país en Europa en el que todos los medios importantes, o con mayor audiencia, estén tan sesgados hacia la derecha y el centralismo o los intereses de las grandes empresas y la negación de cualquier posibilidad de cambio.

Esa realidad agobiante lo condiciona todo. En primer lugar, la definición de lo que es políticamente correcto y de lo que no lo es. Esos criterios de parte, profundamente reaccionarios además, son la base de lo que en España o no se puede decir. Y cuando Podemos se salta esas reglas, como está obligado a hacer porque es una alternativa, se sueltan los perros contra sus gentes.

¿Por qué no se habla de los trallazos que contra sus oponentes pegan en Italia los seguidores de Beppe Grillo y él mismo? ¿O de las pedradas dialécticas que se tiran unos a otros en el debate político francés, británico o incluso alemán? Si aquí se dijera la cuarta parte de lo que se dice por esos pagos, ¿qué haría la Asociación de la Prensa de Madrid? ¿O quienes se rasgaron las vestiduras porque Pablo Iglesias le mentó la cal viva al PSOE? 

No pocos de ellos, pero nadie lo citó entonces, se habían llenado la boca, mes tras mes, durante años, acusando al gobierno de Felipe González de haber amparado a los guardias civiles que mataron a Lasa y Zabala en Intxaurrondo y de haber montado el GAL. Pero en 2016 acusaban a Iglesias de lo peor por recordarlo. ¿Y qué tenía eso de malo?"                   (Carlos Elordi, eldiario.es, 07/03/17)


" El telediario de TVE-1 de las tres de la tarde hablaba hoy del tema de la semana: la Asociación de la Prensa de Madrid señala a Podemos por acosar a periodistas. 

En la pieza se habla de la importancia de la libertad de prensa y de los peligros de vulnerar este derecho, sagrado en España. Hasta el otro día una ardilla podía cruzar la península de norte a sur saltando de redacción libre en redacción libre. En la siguiente pieza del telediario también se vulneraba.

En este caso los derechos fundamentales de varias personas que fueron miembros de Podemos en Extremadura, expulsados por el partido sin que la información explicara el porqué, pero sí que la formación morada se había saltado varios semáforos de derechos fundamentales con ellos. Si se vulneran entre ellos en su propia casa, qué no le vulnerarán a otros cuando salgan fuera, venía a ser la conclusión que quedaba botando sobre el plato de sopa en casa del espectador.

Tras el combo podemita de vulneraciones [entre el minuto 9:40 y el 10:45], vuelta a la normalidad democrática: Ciudadanos pide que se cierre un programa de la tele pública vasca por bromear con la españolidad. El tono de la información se ponía del lado de la denuncia del partido de Rivera. Sin despeinarse y en dos minutos de telediario público, la libertad de prensa pasaba de ser sagrada a un problema al que la fiscalía debía meter mano a la voz de ya.

 Tras el telediario, un recordatorio del programa de debate mañanero de TVE. Sergio Martín, aquel que se dio a conocer por dar la enhorabuena a Pablo Iglesias tras la excarcelación de presos de ETA durante una entrevista, charlaba con Victoria Prego, presidenta de la APM.

 Dar los nombres de los periodistas acosados y contar qué les ha pasado sería como revelar nuestras fuentes y nosotros el código ético lo llevamos a rajatabla, explicaba Prego para señalar a continuación como culpable del acoso inconcreto a todo un entramado de políticos sin rostros, militantes y tuiteros, resumido todo en una persona jurídica, esta vez sí, con nombre: Podemos.

 “Debe de ser muy grave lo que ha sucedido, porque es la primera vez en cuatro décadas que la APM saca un comunicado con tono tan contundente”, señalaba un tertuliano, y Victoria Prego sólo asentía, dándole a aquello misterio de novela de Agatha Christie. Asentía pero no daba datos, guardando el secreto como sólo ella sabe guardar secretos.

“No se pueden permitir las descalificaciones, porque esto les condiciona a la hora de ejercer su trabajo”, se señalaba en la tertulia, al parecer, principal problema al que se enfrentan los periodistas. Llega a colarse un vídeo de Rafael Hernando llamándoles hienas y a Sergio Martín se le caen las gafas del susto. Pero no, el vídeo que entró a continuación era el correcto. 

Portavoces de PP, PSOE y Ciudadanos repitiendo a coro aquello de que la libertad de prensa es sagrada, mirando a cámara con la inocencia de un niño a punto de tomar la primera comunión. “Si es cierto que hacen esto sin estar en el poder, imaginen si lo alcanzan”, decía el portavoz socialista, “sería terrible”. 

Por paquetes como este entregado hoy por TVE a sus espectadores los trabajadores de la casa llevan años manifestándose. Y denunciando el peligro que suponen para la libertad de prensa estos altos niveles de manipulación e intoxicación partidista en los informativos pagados por todos. Sin contundente denuncia de la APM, a propósito.

 No, aunque Podemos tenga fans insultones, inspirados en aquellos del PP de toda la vida que veían en Gabilondo, por ejemplo, al mal absoluto, el problema de la falta de libertad y acoso a periodistas en España es más preocupante y estructural. El problema real tiene que ver con quién y cómo manda sobre el periodismo. Y viene de mucho antes de Podemos. Y ese problema, que ya es suficientemente grande, será inmenso si desde ahora a señalarlo lo empezamos a llamar acoso."                    (Gerardo Tecé, CTXT, 07/03/17)

15/2/17

Occidente lleva ventaja en las guerras de las noticias falsas. La abrumadora superioridad de Occidente en tecnologías de la información debería despejar cualquier preocupación sobre la capacidad de Rusia de ganar la guerra de las noticias falsas

"Las últimas informaciones sobre las campañas electorales en Francia, Alemania y Holanda este año han desatado nuevos temores sobre el ataque de las noticias falsas y el supuesto intento del Gobierno ruso de influir en todos los procesos electorales en países de la UE. 

Más allá de que a Moscú le encantaría tener ese poder, la realización causa-efecto entre esa propaganda y los resultados electorales exige un salto muy grande, y ya expliqué que eso llaman la postverdad es cualquier cosa menos nuevo.

Un lector de The Guardian –Kevin Bannon, de Londres– ofrece un interesante contrapunto en una carta al periódico. En este asunto, hay algunos gobiernos que podrían hacer una reclamación de derechos de autor:

“El ministro de Defensa, Michael Fallon, parece ignorar los programas militares de EEUU y Reino Unido existentes desde hace tiempo, diseñados para modificar la percepción pública en zonas de conflicto (La OTAN debe contrarrestar el uso de las mentiras como armas por Rusia, dice Fallon, 3 febrero). Nick Fielding y Ian Cobain informaron hace casi seis años en the Guardian de un prototipo de ese sistema, justo cuando comenzaron los ataques aéreos de la OTAN contra Siria (Una operación de espionaje norteamericana para manipular las redes sociales, 18 marzo 2011).

Cito: “Permitirá a los militares norteamericanos crear un consenso falso en las conversaciones digitales, rechazar opiniones no bienvenidas y ahogar comentarios o informaciones que no coincidan con los objetivos. (…) Cada identidad digital falsa debe tener antecedentes, historia y detalles convincentes. (…) 

Hasta 50 controladores deberían operar desde EEUU identidades falsas desde sus puestos de trabajo sin miedo a ser descubiertos por adversarios sofisticados. Cada operador debería poder funcionar con ‘diez identidades diferentes'”.

Hace dos años, el Reino Unido comenzó operaciones similares desde un centro de Berkshire, definidas como “guerra no letal” (El Ejército envía tuits a la batalla, 31 enero 2015).

 La abrumadora superioridad de Occidente en tecnologías de la información, relaciones públicas, realidad virtual y publicidad debería despejar cualquier preocupación de Fallon sobre la capacidad de Rusia de ganar la guerra de las noticias falsas.”           (Iñigo Sáenz de Ugarte , 07/02/17)

6/2/17

El día que los empresarios más poderosos de España pactaron el rescate de la prensa

"A la prensa española la crisis económica le sorprendió con una monumental resaca. Los primeros años del nuevo siglo fueron prósperos y dichosos, lo que disparó las expectativas de los editores, multiplicó los beneficios de sus empresas e infló el ego de sus mandamases hasta extremos poco aconsejables. 

En aquel entonces, las campañas publicitarias llenaban decenas de páginas de los diarios cada semana y los quiosqueros apenas si habían notado el declive que posteriormente sufrió el papel. Los periódicos eran capaces de marcar la agenda política y sus portadas más afiladas podían provocar heridas mortales de necesidad.

Convencidos -o supuestamente convencidos- de que el grifo por el que recibían sus ingresos nunca se iba a cerrar, sus dueños acometieron enormes inversiones que pesaron como una losa sobre sus negocios cuando arreció el temporal. Con un optimismo exacerbado y una pecaminosa imprudencia crearon una burbuja que, al estallar, los situó al borde de la quiebra.

 La onda expansiva de esa explosión se percibió al otro lado del charco, donde los fondos oportunistas olieron a carroña y comenzaron a sobrevolar estas empresas. En algunos casos, como el de Prisa, se lanzaron en picado para intentar sacar provecho de su endeblez.

Los responsables de las principales compañías españolas, reunidos entonces alrededor de la mesa del Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC), observaron aquella situación con inquietud. Fuentes cercanas a este lobby –ya extinto- han explicado a este periódico que, en el momento de su fundación, sus selectos miembros se comprometieron a no hablar de política más de lo necesario y a no influir dentro del siempre delicado sector de los medios de comunicación, en el que algunos de sus socios ya habían realizado incursiones depredadoras en el pasado.

Pero pronto cayeron en la cuenta de que no podían permanecer impasibles ante la tormenta perfecta que descargaba sobre ‘el cuarto poder’ y, en sus reuniones, hablaron de adoptar una actitud activa para corregir esa situación, potencialmente perjudicial para sus negocios. Estas fuentes próximas al CEC han precisado que algunos de sus afiliados vieron entonces la oportunidad de atar en corto a la prensa, aprovechando su necesidad de dinero fresco.

Otros, optaron por un plan más prudente que se sustentaba en varias patas, con el que evitaron la quiebra de las principales compañías editoras y, a la vez, ganaron influencia –de forma más o menos involuntaria- en sus consejos de administración. Siempre manteniendo un perfil bajo y sin disponer de asientos en los mismos.

Uno de los principales puntos que incluía esta estrategia era el relativo al rescate del Grupo Prisa, agobiado por una deuda que a principios de la actual década era superior a los 3.200 millones de euros y que había alcanzado los 5.000 millones antes de que Juan Luis Cebrián vendiera una parte del alma de la compañía al fondo estadounidense Liberty.

A mediados de 2012, con el lobby del Ibex en su pico de actividad, Telefónica (César Alierta) se comprometió a suscribir bonos convertibles en acciones de la editora de El País por 100 millones de euros, mientras que La Caixa (Isidro Fainé) y Banco Santander (Emilio Botín) aceptaron capitalizar una parte significativa de su deuda. A partir de ahí, suscribieron varios acuerdos de refinanciación que permitieron a la compañía de los Polanco ganar tiempo para afrontar sus obligaciones. Una buena parte de ellas, con los miembros del CEC.

En este proceso, jugó un papel mediador –“y no especialmente activo”- la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, quien ha sido especialmente bien tratada desde entonces por los medios de comunicación del (menguante) universo de Prisa.

Los antiguos socios del Consejo Empresarial para la Competitividad agrupan actualmente el 26,7% de las acciones de la empresa presidida por Juan Luis Cebrián. En concreto, Telefónica dispone del 13% de sus títulos, Banco Santander, del 4,65%, Caixabank, del 4,9% y la Fundación Bancaria Caixa d'Estalvis i Pensions de Barcelona, el 4,19%. Ninguno está representado en su Consejo de Administración y en sus comisiones. Ahora bien, el alto porcentaje de participaciones que tienen en sus manos les otorga un peso importante dentro de la compañía.

Más publicidad para la prensa

En aquellas reuniones del CEC –según informantes directos- también se establecieron acuerdos para realizar campañas publicitarias en estos medios de comunicación, cuyos ingresos se habían desplomado desde el inicio de la crisis económica. Una mera consulta a los informes de i2P sobre la inversión de los anunciantes en este sector sirve para cerciorarse de la magnitud de esta crisis.

En 2008, las empresas destinaron 3.146 millones de euros a la televisión, 1.575 a la prensa y 596 a la radio. Cinco años después, los grupos de la TDT facturaron un 49% menos, los periódicos, un -61% y las cadenas radiofónicas, un -44%. En ese lustro, los editores de los diarios comprobaron que su negocio se estaba viniendo abajo como consecuencia de la llegada de internet, un aliado de los más espabilados pero, a la vez, un enemigo de quienes decidieron aferrarse al formato impreso, que fueron mayoría.

Los ingresos por circulación de las empresas del sector cayeron en picado y sus tiradas menguaron de forma dramática. Sólo entre 2008 y 2013, la difusión de los cuatro principales diarios generalistas descendió en 470.834 ejemplares diarios. Una auténtica debacle que aminoró –aunque no solucionó- la inversión publicitaria acordada en el seno del CEC.

Los miembros de este think tank eran conscientes de que los problemas financieros de los medios de comunicación no empezaban ni terminaban en Prisa. Sin ir más lejos, Unidad Editorial cumplía una dura penitencia por la compra del Grupo Recoletos en 2007, que ascendió a 1.100 millones de euros. Ese año, en Vocento consideraron que era buena idea invertir 132 millones en el diario gratuito Qué! –excluido de la anterior operación-, el cual cerró cinco años después tras intentar rentabilizarlo de mil y una formas.

Sobre la mesa del CEC se expuso el asunto de la fusión entre Unidad Editorial y Vocento. Durante los meses en los que sus máximos responsables negociaron la posible unión de estas compañías, Rodrigo Echenique –actual consejero de Banco Santander- ejercía de presidente de la editora de ABC y el criterio de esta entidad fue tenido en cuenta, tanto para iniciar las conversaciones, como para descartar la operación ante las fundadas dudas de sus ideólogos sobre la rentabilidad de la empresa resultante.

Las fuentes consultadas por este periódico también relacionan al CEC con la ‘revolución’ que tuvo lugar en el Grupo Zeta entre 2014 y 2015. De hecho, en la refinanciación de su deuda resultó clave la palabra de Isidro Fainé, entonces presidente de Caixabank, la entidad a la que más dinero debía la empresa de los Asensio.

En los últimos días de 2014, pocas semanas antes de morir, José Manuel Lara Bosch, miembro del CEC y presidente de Planeta, anunció su intención de comprar el 23% de las acciones de El Periódico de Catalunya, que en pocos meses pasó de mantener una actitud benevolente con el independentismo (colaboracionista) a describir en sus editoriales con precisión los riesgos que entrañaba para la estabilidad de España el proceso soberanista. Desde octubre de 2015, al frente de la gestión del Grupo Zeta se encuentra Agustín Cordón, exdirector general de la Fira de Barcelona y hombre de confianza de Fainé.

Medios sumisos

Algunas voces del panorama mediático consideran que detrás de estos movimientos del CEC se encuentra el interés del Ibex-35 por domesticar a la prensa. Máxime en un periodo de crisis económica en el que las grandes compañías habían sido acusadas de provocar algunos de los principales males que afectaban al país. Principalmente, los bancos.

Otros informantes disienten de esa opinión e inciden en que esas maniobras resultaron interesantes para todas las partes. Lo fueron para las grandes empresas, que lograron contener el nivel de las críticas de la prensa (El País resulta un ejemplo paradigmático). También, evidentemente, para los medios de comunicación, que en casos como el de Prisa obtuvieron una ayuda clave para evitar la bancarrota. Incluso para el Gobierno, que no tuvo que enfrentarse a la incertidumbre que hubiera supuesto la caída de uno o varios de los grandes holdings del sector.

Estas fuentes destacan que en el espíritu de algunos de los miembros de este lobby –no de todos- había una cierta carga de patriotismo. Impulsaron el CEC en un momento en el que la CEOE hacía aguas y en el que las variables macroeconómicas del país se teñían de rojo al mismo ritmo al que empeoraba la imagen en el exterior de las grandes compañías. El grupo estuvo en activo mientras tuvo sentido y sirvió para proteger los intereses económicos de sus miembros durante la etapa más dura de la crisis económica. Algunas de sus opiniones sirvieron para incrementar la presión sobre determinados poderes, pero algunas de sus decisiones resultaron beneficiosas para la prensa.

Eso ha provocado que voces como la de Pedro J. Ramírezapartado de la dirección de El Mundo, en esa época- hayan establecido una distinción entre los grupos de prensa que obtuvieron réditos durante esa época –los del “establishment”- del resto de los medios de comunicación. Es una consecuencia del plan de acción del CEC y, a fin de cuentas, una de las secuelas que ha dejado la crisis económica."                 (Rubén Arranz, Vox Populi, 04/02/17)

19/12/16

Las diez noticias más censuradas en Estados Unidos en 2015-2016

"La publicación de las 25 noticias más censuradas durante el año académico 2015-2016 responde a la tradición de 40 años originada en la Universidad Estatal de Sonoma, California, por el profesor Carl Jensen y sus estudiantes, cuando sospecharon que los grandes medios estaban ocultando demasiada información sobre el caso Watergate.

Los sucesivos herederos de Jensen, los profesores Peter Phillips, Mickey Guff y Andy Lee Roth, llevaron adelante una expansión del Proyecto, que ahora incluye facultades y estudiantes afiliados de diferentes campus de América del Norte que le han dado más diversidad y fortaleza. (...)

Ésta es una versión que resume lo medular de los encabezados del contenido de las 10 noticias top más censuradas ya publicadas en castellano.

01.- EEUU despliega tropas en el 70% de las naciones del mundo

La creciente presencia militar en todo el planeta del decadente imperio neocolonial de Estados Unidos fue seleccionada como “la noticia más censurada” del año académico 2015-2016. Según el Comando de Operaciones Especiales (SOCOM, en inglés), las Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF, en inglés) se desplegaron en 2015 en 147 de las 195 naciones reconocidas en el mundo, con un aumento de 80% desde 2010. El presupuesto de SOCOM se ha más que triplicado en 2014 respecto a 2001, al alcanzar a 3.000 millones de dólares. En 2015, el financiamiento de SOCOM había subido a casi 10.000 millones dólares.

02.- Crisis de la medicina basada en pruebas clínicas

La segunda noticia más censurada en el año académico 2015-2016 aborda la corrupción de la industria farmacéutica, que financia investigación y ensayos clínicos falaces, por ejemplo sobre las bondades de la paroxetina, para lograr que los médicos la prescriban en casos de depresión del niño y el adolescente, aunque a la postre resultó tan ineficaz como un placebo, pero con efectos secundarios tan severos que al laboratorio GlaxoSmithKline (GSK) le costaron multas por 3.000 millones de dólares.

03.- Exceso de carbono amenaza a bacteria clave para la vida en los océanos

El cambio de clima amenaza al grupo dominante de bacterias del océano conocidas como Trichodesmium, que se encuentran como nutrientes en las partes más pobres en alimentos de los mares, donde convierten el gas del nitrógeno en material que pueden utilizar otras formas de vida. Desde algas a ballenas, toda la vida marina necesita que crezca el nitrógeno.

04.- Voto Electronico ¿Cómo controlar las máquinas electrónicas de votación?

Desde los algoritmos del motor de búsqueda (search engine) a las máquinas electrónicas de votación, la tecnología ofrece oportunidades a la manipulación de votantes y de los sufragios de diferentes maneras que podrían afectar profundamente los resultados de una elección. 

Los algoritmos son secretos tan guardados como la receta de la coca cola, que en el caso de las máquinas de votación pertenecen a los propietarios de la tecnología, sin importar si son desarrollos nuevos o anticuados.

05.- Refugiados, mano de obra barata para el Occidente “humanitario”

Bajo la apariencia de ayuda humanitaria, el Banco Mundial está tentando a las compañías occidentales a poner en marcha “nuevas inversiones” en Jordania para beneficiarse de la mano de obra de los refugiados sirios. 

En un país donde los trabajadores emigrantes han hecho frente a la servidumbre forzada, tortura y hurto, hay razones para sospechar que esta ‘solución’ costosa a la creciente crisis de desplazamiento establecerá fábricas donde se explotará al obrero haciendo expresamente de los refugiados un botín de guerra para la hiper explotación. Sesenta millones de habitantes de todo el mundo son ahora refugiados debido a conflictos en sus naciones de origen, según el informe de junio 2015 de la Agencia para los Refugiados de la ONU.

06.- Más de 1,5 millones de familias norteamericanas viven con dos dólares diarios por persona. 

La “igualdad de oportunidades” y “el sueño americano” naufragan ante el silencio de la gran prensa. Según Kathryn J. Edin y H. Luke Shaefer, sociólogos y autores del libro $2,00 por día: Viviendo con casi nada en América ($2.00 per Day: Living on Almost Nothing in America), en 2011 más de 1,5 millones de familias de EEUU –incluyendo tres millones de niños– vivieron con tan poco como dos dólares diarios por persona en cualquier mes del año. Edin y Shaefer determinaron esta figura en base a datos de la Encuesta Ingresos y Programas de Participación (SIPP, sigla en inglés) de la Oficina del Censo de EEUU, datos de ingresos del Programa Federal de Ayuda Suplementaría en Alimentación (SNAP), datos adicionales sobre familias sin viviendas y de su propio trabajo de campo en cuatro sitios de estudio, que incluyeron Chicago, Cleveland y comunidades rurales de Appalachia y el delta del Mississippi.

07.- No hay final para el desastre de Fukushima

Cinco años después del terremoto 9,0 y del tsunami que destruyeron la central nuclear en Fukushima, la fisión incontrolada continúa generando calor y requiriendo enfriamiento. Los funcionarios de la compañía Tokio Electric Power (TEPCO) continúan lanzando al Océano Pacífico una gran cantidad de agua con desechos radioactivos. Arnold Gundersen, un experto ex vicepresidente de la industria nuclear, llamó a Fukushima “la catástrofe industrial más grande de la historia de la humanidad”.

En febrero de 2016 tres ejecutivos de la TEPCO fueron procesados por negligencia en el desastre nuclear, incluyendo al jefe máximo Tsunehisa Katsumata, pero no hay quien pare el proceso radiactivo. Gundersen dijo: “Como en Three Mile Island y Chernóbil, y ahora con Fukushima, usted puede establecer claramente el día y la hora exacta en que comenzaron… pero nunca terminan”.

08.- En Siria pelean por llevar gas a Europa y no por sectarismo musulmán

En cuatro años guerra en Siria poca gente sabe siquiera cómo empezó esta guerra. En diciembre de 2011, después que el presidente sirio Bashar al-Assad rehusara cooperar con el plan de Turquía de construir una tubería de gas natural entre Qatar y Turquía a través de Siria, Turquía y sus aliados devinieron en “arquitectos principales de la guerra civil de Siria”.

 El gasoducto habría “bypasseado” a Rusia para acceder a los mercados europeos dominados actualmente por el gigante de gas ruso Gazprom. En 2012, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Qatar y Arabia Saudita, junto con Turquía, comenzaron a organizar, armar y financiar a “rebeldes” (ISIS o Daesh) para formar el Ejército Sirio Libre, coincidente con planes de desestabilizar Siria concebidos de larga data por EEUU. 

Estas naciones formaron el “Grupo de Amigos del Pueblo Sirio”, que puso en práctica una división sectaria y una estrategia de conquista para derrocar al presidente Assad. El acceso al petróleo y al gas, y no las diferencias sectarias, es la causa subyacente del conflicto violento y del desastre humanitario en Siria. 

“La guerra está siendo vendida al público como un conflicto sunita-chiita” por los países llamados Amigos de Siria porque si el público entendiera los intereses económicos en juego “la mayoría de la gente no apoyaría ningún financiamiento encubierto para armar a rebeldes o intervención directa”.

09.- Gran industria farmacéutica compra políticos.

 Las corporaciones farmacéuticas se encuentran entre los más grandes financistas políticos, según datos del Centro para la Política Responsable (CRP). Las grandes corporaciones farmacéuticas gastaron más de 51 millones de dólares en donaciones políticas durante la campaña de la elección presidencial 2012, casi 32 millones de dólares en las elecciones 2014 y en septiembre de 2015, ya habían puesto 10 millones de dólares en la elección 2016. 

Durante las elecciones de representantes de 2014 Pfizer lideró las contribuciones de las corporaciones farmacéuticas con 1,5 millones de dólares en donaciones federales de campaña, seguida por Amgen (1,3 millones) y McKesson (1,1 millones).

10.- CISA, la ley de vigilancia que nadie discute

El presidente Obama firmó el 18 de diciembre de 2015 la Ley de Intercambio de Información de Ciber Seguridad (CISA, Cybersecurity Information Sharing Act) como parte de un proyecto ómnibus de gastos de 2.000 páginas. Tal como está redactada, la CISA pretende “mejorar la seguridad cibernética en los Estados Unidos a través de un mayor intercambio de información sobre las amenazas de ciberseguridad y otros fines”.

 La ley autorizó la creación de un sistema de informantes corporativos que proporcionarán datos de sus clientes al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que a su vez compartirá esta información con otras agencias federales, incluyendo los Departamentos de Comercio, Defensa (que incluye la NSA), Energía, Justicia (que incluye al FBI), el Tesoro (que supervisa el IRS, sigla en inglés del Servicio de Impuestos Internos) y la Oficina del Director de Inteligencia Nacional. 

Muchos movimientos sociales e instituciones luchan contra esta ley que consideran el ataúd de la privacidad personal."              (Ernesto Carmona, SurYSur, en Other news en español, 10/12/16)

23/11/16

A Borrell, en su día, ‘El País’ ya le advirtió de que le iban a hacer un editorial diario en su contra si no se iba

"El periodista José García Abad, director de ‘El Nuevo Lunes’ y del semanario ‘El Siglo’, ha tenido que editarse su último libro sobre el poder oculto del Consejo Empresarial de la Competitividad (CEC) porque pocas editoriales, por no decir ninguna, se atreverían con un material tan altamente inflamable.

 Como las lenguas de fuego que rellenan las letras mayúsculas de la palabra Ibex en la portada de su manuscrito. Pero sabe, como admite en tono de confidencia, que el capítulo que le dedica al grupo Prisa será, probablemente, el que más quebraderos de cabeza le acarree, conocedor de cómo se las gasta el ‘cañón Bertha’ de Juan Luis Cebrián. (...)

PREGUNTA.- “Quince machos alfa”, como uno de los presentes define en su libro a los miembros del Consejo, entre los que, curiosamente, no está Juan Luis Cebrián. ¿No resulta extraña esta ausencia siendo su papel tan determinante en otros foros como el Club Bilderberg?

RESPUESTA.– No sé contestar. Realmente, Cebrián fue beneficiado cuando el CEC decidió salvar al grupo Prisa, que tenía una deuda de casi 5.000 millones de euros, y matar, periodísticamente, a Pedro J. Ramírez. 

Es muy difícil acoger en un grupo así a la persona con la que van a volcarse poniendo dinero y salvándole. Era mucho más práctico para todos, incluido Cebrián, que él no participara. Por otro lado, sí estaba José Manuel Lara, de Planeta, o Leopoldo Rodés, que era del mundo de la publicidad (Havas), por lo que no hubiera sido tan extraño. 

Pero Prisa era un grupo en quiebra. Es increíble, incluso, que la CNMV, ante esa situación, no le hubiera obligado a hacer una operación de acordeón o a ampliar capital, como hubiera hecho con cualquier otra empresa. Pero Prisa es Prisa. No funcionan las cosas igual con ellos.

P.- Se suele atribuir a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría un papel esencial en esa operación de salvar a Prisa. ¿Es, quizá, una exageración?

R.– Soraya sí se pone la medalla y por supuesto que está informada y que anima a que se haga la operación. Pero no es la salvadora. Los salvadores son César Alierta, Isidro Fainé, Emilio Botín y el HSBC. 

Y después, los accionistas que va consiguiendo Cebrián, que necesita ir incluyendo casi uno por año para tener nuevas aportaciones de capital que le ayuden a seguir manteniendo la bicicleta en pie y pedaleando. Naturalmente, si el Gobierno no está por la labor no hubiera salido adelante esta operación. Pero el protagonismo es del CEC, no del Gobierno.

P.– El papel determinante, según describe en su libro, lo desempeña César Alierta, a quien apoda “el gran caballo blanco”.

R.- Yo creo que es una sucesión de acontecimientos. Primero, le soluciona a Cebrián el gran marrón de Prisa, que era Sogecable y el Canal+. Eso, en principio, no está relacionado con el segundo paso, cuando entra en el capital de Prisa con un 13% al mismo tiempo que invita a Fainé y a Botín a que le acompañen. Para Telefónica era una decisión comprometida. 

 Porque desde un punto de vista de presentación pública era mala cosa meterse en un grupo de prensa. Sobre todo, después de la experiencia anterior en Vía Digital con la que Alierta había terminado. Y porque desde un punto de vista de la cuenta de resultados era una decisión muy controvertida. La deuda de Telefónica era de 57.000 millones de euros y la de Prisa alcanzaba los 3.500.

P.– Pedro Sánchez ha culpado, precisamente, a Telefónica y Prisa de su caída en el PSOE…

R.– No es la primera vez. A Borrell, en su día, ‘El País’ ya le advirtió de que le iban a hacer un editorial diario en su contra si no se iba. Y ya he contado en otro libro (‘El Maquiavelo de León’), que un subdirector de ‘El País’ me habló en su día de la existencia de lo que llamaban en el periódico el “cierre Rubalcaba”. 

Prisa, de la mano de Felipe González, ha tratado siempre de encarrilar al PSOE, de hacer de guía y protector de este partido. Esto es así y no hay más que seguir la línea de ‘El País’ con respecto a Sánchez. Lo machacaron. No es solo la fuerza de unos editoriales contra él. Era el enfoque de las informaciones y los titulares, claramente en su contra.

Liberty y el ‘lobby’ judío

Una parte importante del devenir de Prisa en sus últimos años está ligada a la extraña entrada en su capital del fondo oportunista Liberty, que encabezaban Nicolas Berggruen, apodado el millonario ‘homeless’ y Martin Franklin.

 Para Abad, que trata de desentrañar los recovecos de esta operación, aquello fue “un chanchullo” de ingeniería financiera diseñado por el abogado de Prisa, Matías Cortés, y sobre la que la CNMV miró para otro lado.

“Fue una operación totalmente falsa –explica–, porque ahí, dinero realmente no hay. Es una especie de aportación en especie. Un chanchullo. Prisa se hace, en teoría, con el 100% de los fondos de Liberty y esta, aportando unos 600 millones de euros, se queda con el 50% del capital de Prisa.

 Pero nada de eso fue verdad. En las preguntas que formulo a Prisa en el libro, y que no han contestado, pregunto si Prisa sigue siendo dueña de Liberty o si esta sigue teniendo el 50% de la editora de ‘El País’. No hay ninguna respuesta porque, claro, todo es absolutamente ficticio”.

P.– ¿Y qué beneficio obtenía Prisa entonces?

R.– Salvar la vida. Era todo teoría vaporosa pero, de momento, le permitía a Prisa tener una apariencia de mayor solvencia. Y se juega con esto. Eso le permite a los bancos convertir la deuda que tenían en capital y, sobre todo, poder justificarlo ante sus accionistas. 

Esto funciona siempre por apariencias de solvencia más que por solvencia en sentido estricto. Es una operación ficticia que, efectivamente, salva a Prisa. Pero todo está hecho siempre a base de chanchullos.

García Abad narra en su libro cómo la entrada de Liberty tiene, además, otro importante efecto colateral para ‘El País’ y sus periodistas. Cebrián, dice, se compromete con Berggruen y Martin E. Franklin para establecer un sistema que garantiza una postura projudía del periódico, controlada por el jefe de Opinión, José Ignacio Torreblanca. De ahí, episodios posteriores que cita, como el del despido del corresponsal en Israel, Juan Gómez, en 2014, o la expulsión del dibujante Carlos Romeu.

“Esto le permite a Cebrián y a Felipe González participar en todos estos ‘lobbies’ internacionales de pensamiento como puede ser el Foro de Davos o el Instituto Berggruen y, sobre todo, el Club Bilderberg. Participar ahí le da a Cebrián respetabilidad internacional y es una herramienta importante para poder mantenerse con vida”.

P.– El único que parece plantar cara internamente a Cebrián es Joseph Oughourlian, el dueño de Amber Capital. Se ha convertido a día de hoy en el principal accionista del grupo (19,2%), por encima de los Polanco, y controla directamente los pasos de Cebrián en el comité de retribuciones. Usted apunta que Cebrián llegó a temerse una pinza de Amber con Telefónica en su contra.

R.- Es que Cebrián está en el filo de la navaja. Como decía con el símil de la bicicleta, tiene que estar continuamente pedaleando para buscar nuevos apoyos. Lo que a mí se me escapa es si ha habido algo más para conseguir lo que ha conseguido, ampliar su contrato hasta 2020. Cebrián es un personaje muy astuto y hay detalles que se me escapan y que no sé explicar.

En el comité de retribuciones hay cosas muy feas como lo del piso de Cebrián que Prisa le paga a Gregorio Marañón y Bertrán de Lis, que era precisamente el presidente de ese comité de retribuciones cuando se aprobó eso.

 O que cuando entró el fondo Liberty en Prisa, todos se llevaron un pastón. A Cebrián le dieron dos millones de acciones gratis, a los Polanco otro tanto, y a Matías Cortes, 20 millones por haber diseñado la operación. Carlos Slim no llegó a entrar en Prisa, a pesar de su interés, porque, precisamente, no le gustaba nada lo que pasa dentro.

P.– ¿Y qué debería haber hecho el regulador en esos casos?

R.– Lo que hubiera hecho con cualquier otro caso. Son prácticas intolerables en el mundo de la empresa. En definitiva, la cuestión clave es que ni a la CNMV ni a la Agencia Tributaria ni a ningún organismo de estos se les ocurre meterse con ‘El País’.

P.- Para el fichaje de otros accionistas, como los mexicanos Ernesto Zedillo o Roberto Alcántara, resulta clave el papel de un nombre controvertido como el de Antonio Navalón.

R.- Cebrián se está apoyando en Felipe González y en Navalón que, a cambio, escribe los lunes en ‘El País’ y participa en la tertulia de ‘Hora 25’. Yo ya cuento en el libro que, en cambio, Pepa Bueno se opuso a que estuviera en ‘Hoy por hoy’.

 Navalón es el abrepuertas y el conseguidor de toda la vida que ahora está dando doctrina los lunes en ‘El País’ y muchas veces, hablando sobre corrupción. Un tío que ha estado en todos los charcos del mundo, en las operaciones más impresentables como lo de Mario Conde con la agencia Trust, entre otros casos.

 Es un personaje de cuidado. Y son los personajes en los que se apoya Cebrián. Navalón se mueve muy bien. Es un hombre no muy culto, con una pluma no muy excelente, pero que tiene un don impresionante de seducir a los ricos."            (Daniel Forcada , Rebelión, 22/11/16)

22/11/16

La mano negra de Florentino: así presiona a la prensa y pide la cabeza de periodistas

"Corría el año 2013, José Mourinho dirigía sus últimos partidos en el Santiago Bernabéu y en Unidad Editorial recibieron un mensaje helador desde el Real Madrid: el club había prohibido que Marca hiciera promociones con su escudo. 

Florentino Pérez cortaba así, de raíz, una importante fuente de ingresos para el periódico por considerar que había torpedeado los intereses del equipo blanco.

En el momento en que tomó esta decisión, As tenía firmados seis contratos para lanzar otros tantos productos con la imagen corporativa del conjunto blanco. Pérez aprovechó esa circunstancia para acercarse a algunos periodistas de este rotativo y tratar de ganarse su favor, pero el director, Alfredo Relaño, uno de sus mayores detractores en la prensa, se negó a bailarle el agua. 

Unos meses después, tras realizar la última campaña promocional, esta cabecera también sufrió su represalia y fue vetada.

El dirigente madridista nunca ha ocultado en su entorno su malestar porque la prensa deportiva de la capital se niegue a cerrar filas alrededor del Real Madrid, al igual que -considera- hacen Mundo Deportivo y Sport con el FC Barcelona. 

El presidente de ACS podría permanecer impasible ante esta circunstancia, pero la realidad es que trata de influir casi a diario en los periodistas y en sus jefes para intentar encaminarlos hacia la senda de la verdad. De su verdad.

Dentro de la redacción de Marca son varias las personas que conocen los detalles de la reunión que mantuvo Pérez con los máximos responsables de Unidad Editorial poco después de que Eduardo Inda fuera relevado como director del diario.

 En ese encuentro, “sin un excesivo rubor”, pidió la cabeza de Santiago Segurola, de Roberto Gómez y de Roberto Palomar, al considerar que sus artículos eran perjudiciales para los intereses de la institución deportiva que abandera. Para intentar persuadir a sus interlocutores, puso el ejemplo de Jorge Valdano, a quien despidió en 2011 para evitar “disfunciones” en el club.

Cuentan fuentes del periódico deportivo más vendido de España que, como Óscar Campillo -su antiguo director- se negara a concederle esta prebenda, le borró de su lista de periodistas de cámara y comenzó a expandir el infundio de que era “del Barça”. 

Cinco años después de que acaecieran esos hechos, Campillo fue cesado de su puesto. Pocas semanas después, Segurola recibió su carta de despido y el grupo decidió fichar como colaborador a Juanma Rodríguez, mucho menos incisivo con la gestión de Pérez.

La filosofía de este periodista es muy similar a la de Pérez, tal y como se deduce de las declaraciones que realizó a Vozpópuli en abril de 2015: "Yo creo que lo que falta en Madrid es un periódico deportivo madridista, creo que tendría su espacio (...). Lo que debemos de hacer, lo digo de verdad, es proteger al Real Madrid. No me cabe en la cabeza que un periódico angelino esté el día entero dando palos a los Lakers".

Durante la pasada primavera, en el staff de Marca se recibió la orden de no excederse con las críticas hacia el Real Madrid y sus dirigentes, pues su nuevo director, Juan Ignacio Gallardo, es partidario de fomentar una buena relación con el club.

 Los más veteranos se mostraron escépticos cuando recibieron esa consigna, a sabiendas de que, tarde o temprano, Florentino Pérez volvería a manifestar sus quejas por el rumbo del periódico. Así fue. Recientemente, ha expresado su malestar, en conversaciones privadas, por la reforma del cuadro de mando del diario que ha realizado Gallardo.

Todo por el socio

Quienes han sido objeto de las represalias del presidente del equipo blanco inciden en que, para justificarlas, siempre pone como excusa el hartazgo que le transmiten los socios del club blanco sobre la línea editorial de los periódicos deportivos capitalinos. Los más radicales incluso lo expresan en el Santiago Bernabéu y en el Palacio de los Deportes: “las manos de la prensa, fuera del Madrid”.

 Y, por lo que relatan las fuentes consultadas por este periódico, el presidente tiene muy en cuenta estas opiniones. Aunque sea para avalar sus acciones contra estos diarios.

Algunos medios críticos incluso han sido vetados 'extraoficialmente' en el Santiago Bernabéu, bien de forma temporal o bien permanente. Cuando sus periodistas deportivos contactan con el club para intentar acreditarse para los partidos, su interlocutor siempre les responde: “lo siento, no hay espacio”.

El deseo de Florentino Pérez de hacer prevalecer la versión oficial del club sobre lo que cuentan los periódicos explica que Real Madrid TV esté presente actualmente en la televisión en abierto. "Es difícil para defender la institución salir a desmentir informaciones (...). Vamos a potenciar nuestros medios para que ninguno confunda. Tendremos un canal en alta definición, emitiendo en internet y quizás en TDT en el área de Madrid", afirmó en la Asamblea General Ordinaria del club blanco en octubre de 2013.

Dos años después, obtuvo un premio bastante más suculento: Mariano Rajoy le concedió una licencia para emitir en todo el territorio nacional. Eso sí, este regalo no ha atraído la felicidad hacia la casa blanca, puesto que el clima en este canal es muchas veces irrespirable y sus resultados de audiencia son paupérrimos. De hecho, ocupa el farolillo rojo de la TDT. Y programas concebidos para atacar a la ‘prensa enemiga’, como 90 Minuti, registran una cuota de pantalla prácticamente residual.

Hermanos y enemigos

Aunque sus relaciones con algunos medios son “tirantes”, Florentino Pérez también tiene amigos en las redacciones de los periódicos. Su contacto con esta cohorte de periodistas es frecuente y se sustenta gracias a la información 'privilegiada' que el club les filtra. En algunas ocasiones, esta mercancía es falsa o interesada.

 “Sobre todo cuando un jugador pide más dinero para renovar. Entonces, determinados medios comienzan a difundir noticias negativas que, por arte de magia, desaparecen cuando firma su nuevo contrato”, explican fuentes de un periódico deportivo, que señalan que estas maniobras son de sobra conocidas dentro del vestuario del equipo.

Pese a que estos periodistas intuyen o tienen la certeza de que la información que reciben en algunas ocasiones es “una milonga”, muchas veces la publican para que su relación con Pérez no se resienta, lo que genera recelos entre sus propios compañeros de sección. “El propio Florentino ha llegado a desmentir noticias que el propio club ha filtrado”, reconocen otros informantes.

De su grupo de amigos no forma parte Alfredo Relaño, el director de As, a quien se acusó de conspirar para impulsar una candidatura alternativa a la de Florentino en el año 2013, cuando el constructor fue reelegido en su cargo sin oposición. Tampoco figura entre los aliados del dueño de ACS el exjefe de Deportes de El País, José Sámano, a quien también culpó de torpedear al Real Madrid y de beneficiar al FC Barcelona con sus informaciones. 

“Yo he hablado con Florentino y lógicamente no le gustaba la línea que llevaba el periódico pero no me consta ninguna llamada”, dijo en su día, en unas declaraciones recogidas por el portal Periodista Digital.

Especial trascendencia cobraron los artículos del periodista Diego Torres durante la ‘era Mourinho’, en los que contó al detalle la mala relación del entrenador y del propio presidente con algunos jugadores de la plantilla. Pérez llegó a dudar en público de la veracidad de sus informaciones. “A usted le gusta mucho la novela”, le espetó a Torres en una rueda de prensa.

Pocos meses después de que Juan Luis Cebrián decidiera situar a Antonio Caño como director del periódico –madridista confeso y habitual en los palcos del Bernabéu-, Amaya Iríbar fue nombrada jefa de la sección de Deportes y Sámano fue designado editor general de la sección, lo que ha limitado su poder de decisión en la práctica. Hace unos meses, Diego Torres dejó de informar del Real Madrid tras criticar a Álvaro Arbeloa en las redes sociales.

Caño no tardó en llamarle a consultas y, tras el rapapolvo de rigor, le comunicó su sanción: "Viajarás a Riazor y luego abandonarás tus labores como redactor del Real Madrid". En la redacción del periódico, esa frase corrió como la pólvora y, como es lógico, no tardó en difundirse una incómoda interpretación de los hechos: las presiones de Florentino Pérez al fin han dado su fruto.

Esto sucedió en mayo.  Dos meses antes, con Campillo ya destituido, Pérez contactó con un conocido periodista de Unidad Editorial y le confirmó que había dado orden de que Marca pudiera volver a realizar promociones con la imagen corporativa del Real Madrid. La primera, se lanzó en verano: un ‘pack’ de vasos.

Aprovechando el cambio de director, el “ser superior” -como le definió Emilio Butragueño- intentó templar gaitas con el diario deportivo más leído. Eso sí, su relación no ha sido idílica desde entonces, dado que la reforma de su organigrama no le ha satisfecho, y así lo ha hecho saber.

Son las “reacciones habituales” de Pérez, un empresario que recomienda y desaconseja la inclusión de contertulios en los debates televisivos –así lo reconoce un productor de TVE-, que limita la entrada en el Santiago Bernabéu de los medios de comunicación críticos, que utiliza un grupo de conocidos periodistas afines para lanzar informaciones interesadas de forma frecuente y que presiona a los ‘popes’ de la prensa para que aparten a los redactores que considera que perjudican sus intereses en el Real Madrid."                 (Vox Populi, 19/11/16)