23/11/16

A Borrell, en su día, ‘El País’ ya le advirtió de que le iban a hacer un editorial diario en su contra si no se iba

"El periodista José García Abad, director de ‘El Nuevo Lunes’ y del semanario ‘El Siglo’, ha tenido que editarse su último libro sobre el poder oculto del Consejo Empresarial de la Competitividad (CEC) porque pocas editoriales, por no decir ninguna, se atreverían con un material tan altamente inflamable.

 Como las lenguas de fuego que rellenan las letras mayúsculas de la palabra Ibex en la portada de su manuscrito. Pero sabe, como admite en tono de confidencia, que el capítulo que le dedica al grupo Prisa será, probablemente, el que más quebraderos de cabeza le acarree, conocedor de cómo se las gasta el ‘cañón Bertha’ de Juan Luis Cebrián. (...)

PREGUNTA.- “Quince machos alfa”, como uno de los presentes define en su libro a los miembros del Consejo, entre los que, curiosamente, no está Juan Luis Cebrián. ¿No resulta extraña esta ausencia siendo su papel tan determinante en otros foros como el Club Bilderberg?

RESPUESTA.– No sé contestar. Realmente, Cebrián fue beneficiado cuando el CEC decidió salvar al grupo Prisa, que tenía una deuda de casi 5.000 millones de euros, y matar, periodísticamente, a Pedro J. Ramírez. 

Es muy difícil acoger en un grupo así a la persona con la que van a volcarse poniendo dinero y salvándole. Era mucho más práctico para todos, incluido Cebrián, que él no participara. Por otro lado, sí estaba José Manuel Lara, de Planeta, o Leopoldo Rodés, que era del mundo de la publicidad (Havas), por lo que no hubiera sido tan extraño. 

Pero Prisa era un grupo en quiebra. Es increíble, incluso, que la CNMV, ante esa situación, no le hubiera obligado a hacer una operación de acordeón o a ampliar capital, como hubiera hecho con cualquier otra empresa. Pero Prisa es Prisa. No funcionan las cosas igual con ellos.

P.- Se suele atribuir a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría un papel esencial en esa operación de salvar a Prisa. ¿Es, quizá, una exageración?

R.– Soraya sí se pone la medalla y por supuesto que está informada y que anima a que se haga la operación. Pero no es la salvadora. Los salvadores son César Alierta, Isidro Fainé, Emilio Botín y el HSBC. 

Y después, los accionistas que va consiguiendo Cebrián, que necesita ir incluyendo casi uno por año para tener nuevas aportaciones de capital que le ayuden a seguir manteniendo la bicicleta en pie y pedaleando. Naturalmente, si el Gobierno no está por la labor no hubiera salido adelante esta operación. Pero el protagonismo es del CEC, no del Gobierno.

P.– El papel determinante, según describe en su libro, lo desempeña César Alierta, a quien apoda “el gran caballo blanco”.

R.- Yo creo que es una sucesión de acontecimientos. Primero, le soluciona a Cebrián el gran marrón de Prisa, que era Sogecable y el Canal+. Eso, en principio, no está relacionado con el segundo paso, cuando entra en el capital de Prisa con un 13% al mismo tiempo que invita a Fainé y a Botín a que le acompañen. Para Telefónica era una decisión comprometida. 

 Porque desde un punto de vista de presentación pública era mala cosa meterse en un grupo de prensa. Sobre todo, después de la experiencia anterior en Vía Digital con la que Alierta había terminado. Y porque desde un punto de vista de la cuenta de resultados era una decisión muy controvertida. La deuda de Telefónica era de 57.000 millones de euros y la de Prisa alcanzaba los 3.500.

P.– Pedro Sánchez ha culpado, precisamente, a Telefónica y Prisa de su caída en el PSOE…

R.– No es la primera vez. A Borrell, en su día, ‘El País’ ya le advirtió de que le iban a hacer un editorial diario en su contra si no se iba. Y ya he contado en otro libro (‘El Maquiavelo de León’), que un subdirector de ‘El País’ me habló en su día de la existencia de lo que llamaban en el periódico el “cierre Rubalcaba”. 

Prisa, de la mano de Felipe González, ha tratado siempre de encarrilar al PSOE, de hacer de guía y protector de este partido. Esto es así y no hay más que seguir la línea de ‘El País’ con respecto a Sánchez. Lo machacaron. No es solo la fuerza de unos editoriales contra él. Era el enfoque de las informaciones y los titulares, claramente en su contra.

Liberty y el ‘lobby’ judío

Una parte importante del devenir de Prisa en sus últimos años está ligada a la extraña entrada en su capital del fondo oportunista Liberty, que encabezaban Nicolas Berggruen, apodado el millonario ‘homeless’ y Martin Franklin.

 Para Abad, que trata de desentrañar los recovecos de esta operación, aquello fue “un chanchullo” de ingeniería financiera diseñado por el abogado de Prisa, Matías Cortés, y sobre la que la CNMV miró para otro lado.

“Fue una operación totalmente falsa –explica–, porque ahí, dinero realmente no hay. Es una especie de aportación en especie. Un chanchullo. Prisa se hace, en teoría, con el 100% de los fondos de Liberty y esta, aportando unos 600 millones de euros, se queda con el 50% del capital de Prisa.

 Pero nada de eso fue verdad. En las preguntas que formulo a Prisa en el libro, y que no han contestado, pregunto si Prisa sigue siendo dueña de Liberty o si esta sigue teniendo el 50% de la editora de ‘El País’. No hay ninguna respuesta porque, claro, todo es absolutamente ficticio”.

P.– ¿Y qué beneficio obtenía Prisa entonces?

R.– Salvar la vida. Era todo teoría vaporosa pero, de momento, le permitía a Prisa tener una apariencia de mayor solvencia. Y se juega con esto. Eso le permite a los bancos convertir la deuda que tenían en capital y, sobre todo, poder justificarlo ante sus accionistas. 

Esto funciona siempre por apariencias de solvencia más que por solvencia en sentido estricto. Es una operación ficticia que, efectivamente, salva a Prisa. Pero todo está hecho siempre a base de chanchullos.

García Abad narra en su libro cómo la entrada de Liberty tiene, además, otro importante efecto colateral para ‘El País’ y sus periodistas. Cebrián, dice, se compromete con Berggruen y Martin E. Franklin para establecer un sistema que garantiza una postura projudía del periódico, controlada por el jefe de Opinión, José Ignacio Torreblanca. De ahí, episodios posteriores que cita, como el del despido del corresponsal en Israel, Juan Gómez, en 2014, o la expulsión del dibujante Carlos Romeu.

“Esto le permite a Cebrián y a Felipe González participar en todos estos ‘lobbies’ internacionales de pensamiento como puede ser el Foro de Davos o el Instituto Berggruen y, sobre todo, el Club Bilderberg. Participar ahí le da a Cebrián respetabilidad internacional y es una herramienta importante para poder mantenerse con vida”.

P.– El único que parece plantar cara internamente a Cebrián es Joseph Oughourlian, el dueño de Amber Capital. Se ha convertido a día de hoy en el principal accionista del grupo (19,2%), por encima de los Polanco, y controla directamente los pasos de Cebrián en el comité de retribuciones. Usted apunta que Cebrián llegó a temerse una pinza de Amber con Telefónica en su contra.

R.- Es que Cebrián está en el filo de la navaja. Como decía con el símil de la bicicleta, tiene que estar continuamente pedaleando para buscar nuevos apoyos. Lo que a mí se me escapa es si ha habido algo más para conseguir lo que ha conseguido, ampliar su contrato hasta 2020. Cebrián es un personaje muy astuto y hay detalles que se me escapan y que no sé explicar.

En el comité de retribuciones hay cosas muy feas como lo del piso de Cebrián que Prisa le paga a Gregorio Marañón y Bertrán de Lis, que era precisamente el presidente de ese comité de retribuciones cuando se aprobó eso.

 O que cuando entró el fondo Liberty en Prisa, todos se llevaron un pastón. A Cebrián le dieron dos millones de acciones gratis, a los Polanco otro tanto, y a Matías Cortes, 20 millones por haber diseñado la operación. Carlos Slim no llegó a entrar en Prisa, a pesar de su interés, porque, precisamente, no le gustaba nada lo que pasa dentro.

P.– ¿Y qué debería haber hecho el regulador en esos casos?

R.– Lo que hubiera hecho con cualquier otro caso. Son prácticas intolerables en el mundo de la empresa. En definitiva, la cuestión clave es que ni a la CNMV ni a la Agencia Tributaria ni a ningún organismo de estos se les ocurre meterse con ‘El País’.

P.- Para el fichaje de otros accionistas, como los mexicanos Ernesto Zedillo o Roberto Alcántara, resulta clave el papel de un nombre controvertido como el de Antonio Navalón.

R.- Cebrián se está apoyando en Felipe González y en Navalón que, a cambio, escribe los lunes en ‘El País’ y participa en la tertulia de ‘Hora 25’. Yo ya cuento en el libro que, en cambio, Pepa Bueno se opuso a que estuviera en ‘Hoy por hoy’.

 Navalón es el abrepuertas y el conseguidor de toda la vida que ahora está dando doctrina los lunes en ‘El País’ y muchas veces, hablando sobre corrupción. Un tío que ha estado en todos los charcos del mundo, en las operaciones más impresentables como lo de Mario Conde con la agencia Trust, entre otros casos.

 Es un personaje de cuidado. Y son los personajes en los que se apoya Cebrián. Navalón se mueve muy bien. Es un hombre no muy culto, con una pluma no muy excelente, pero que tiene un don impresionante de seducir a los ricos."            (Daniel Forcada , Rebelión, 22/11/16)

22/11/16

La mano negra de Florentino: así presiona a la prensa y pide la cabeza de periodistas

"Corría el año 2013, José Mourinho dirigía sus últimos partidos en el Santiago Bernabéu y en Unidad Editorial recibieron un mensaje helador desde el Real Madrid: el club había prohibido que Marca hiciera promociones con su escudo. 

Florentino Pérez cortaba así, de raíz, una importante fuente de ingresos para el periódico por considerar que había torpedeado los intereses del equipo blanco.

En el momento en que tomó esta decisión, As tenía firmados seis contratos para lanzar otros tantos productos con la imagen corporativa del conjunto blanco. Pérez aprovechó esa circunstancia para acercarse a algunos periodistas de este rotativo y tratar de ganarse su favor, pero el director, Alfredo Relaño, uno de sus mayores detractores en la prensa, se negó a bailarle el agua. 

Unos meses después, tras realizar la última campaña promocional, esta cabecera también sufrió su represalia y fue vetada.

El dirigente madridista nunca ha ocultado en su entorno su malestar porque la prensa deportiva de la capital se niegue a cerrar filas alrededor del Real Madrid, al igual que -considera- hacen Mundo Deportivo y Sport con el FC Barcelona. 

El presidente de ACS podría permanecer impasible ante esta circunstancia, pero la realidad es que trata de influir casi a diario en los periodistas y en sus jefes para intentar encaminarlos hacia la senda de la verdad. De su verdad.

Dentro de la redacción de Marca son varias las personas que conocen los detalles de la reunión que mantuvo Pérez con los máximos responsables de Unidad Editorial poco después de que Eduardo Inda fuera relevado como director del diario.

 En ese encuentro, “sin un excesivo rubor”, pidió la cabeza de Santiago Segurola, de Roberto Gómez y de Roberto Palomar, al considerar que sus artículos eran perjudiciales para los intereses de la institución deportiva que abandera. Para intentar persuadir a sus interlocutores, puso el ejemplo de Jorge Valdano, a quien despidió en 2011 para evitar “disfunciones” en el club.

Cuentan fuentes del periódico deportivo más vendido de España que, como Óscar Campillo -su antiguo director- se negara a concederle esta prebenda, le borró de su lista de periodistas de cámara y comenzó a expandir el infundio de que era “del Barça”. 

Cinco años después de que acaecieran esos hechos, Campillo fue cesado de su puesto. Pocas semanas después, Segurola recibió su carta de despido y el grupo decidió fichar como colaborador a Juanma Rodríguez, mucho menos incisivo con la gestión de Pérez.

La filosofía de este periodista es muy similar a la de Pérez, tal y como se deduce de las declaraciones que realizó a Vozpópuli en abril de 2015: "Yo creo que lo que falta en Madrid es un periódico deportivo madridista, creo que tendría su espacio (...). Lo que debemos de hacer, lo digo de verdad, es proteger al Real Madrid. No me cabe en la cabeza que un periódico angelino esté el día entero dando palos a los Lakers".

Durante la pasada primavera, en el staff de Marca se recibió la orden de no excederse con las críticas hacia el Real Madrid y sus dirigentes, pues su nuevo director, Juan Ignacio Gallardo, es partidario de fomentar una buena relación con el club.

 Los más veteranos se mostraron escépticos cuando recibieron esa consigna, a sabiendas de que, tarde o temprano, Florentino Pérez volvería a manifestar sus quejas por el rumbo del periódico. Así fue. Recientemente, ha expresado su malestar, en conversaciones privadas, por la reforma del cuadro de mando del diario que ha realizado Gallardo.

Todo por el socio

Quienes han sido objeto de las represalias del presidente del equipo blanco inciden en que, para justificarlas, siempre pone como excusa el hartazgo que le transmiten los socios del club blanco sobre la línea editorial de los periódicos deportivos capitalinos. Los más radicales incluso lo expresan en el Santiago Bernabéu y en el Palacio de los Deportes: “las manos de la prensa, fuera del Madrid”.

 Y, por lo que relatan las fuentes consultadas por este periódico, el presidente tiene muy en cuenta estas opiniones. Aunque sea para avalar sus acciones contra estos diarios.

Algunos medios críticos incluso han sido vetados 'extraoficialmente' en el Santiago Bernabéu, bien de forma temporal o bien permanente. Cuando sus periodistas deportivos contactan con el club para intentar acreditarse para los partidos, su interlocutor siempre les responde: “lo siento, no hay espacio”.

El deseo de Florentino Pérez de hacer prevalecer la versión oficial del club sobre lo que cuentan los periódicos explica que Real Madrid TV esté presente actualmente en la televisión en abierto. "Es difícil para defender la institución salir a desmentir informaciones (...). Vamos a potenciar nuestros medios para que ninguno confunda. Tendremos un canal en alta definición, emitiendo en internet y quizás en TDT en el área de Madrid", afirmó en la Asamblea General Ordinaria del club blanco en octubre de 2013.

Dos años después, obtuvo un premio bastante más suculento: Mariano Rajoy le concedió una licencia para emitir en todo el territorio nacional. Eso sí, este regalo no ha atraído la felicidad hacia la casa blanca, puesto que el clima en este canal es muchas veces irrespirable y sus resultados de audiencia son paupérrimos. De hecho, ocupa el farolillo rojo de la TDT. Y programas concebidos para atacar a la ‘prensa enemiga’, como 90 Minuti, registran una cuota de pantalla prácticamente residual.

Hermanos y enemigos

Aunque sus relaciones con algunos medios son “tirantes”, Florentino Pérez también tiene amigos en las redacciones de los periódicos. Su contacto con esta cohorte de periodistas es frecuente y se sustenta gracias a la información 'privilegiada' que el club les filtra. En algunas ocasiones, esta mercancía es falsa o interesada.

 “Sobre todo cuando un jugador pide más dinero para renovar. Entonces, determinados medios comienzan a difundir noticias negativas que, por arte de magia, desaparecen cuando firma su nuevo contrato”, explican fuentes de un periódico deportivo, que señalan que estas maniobras son de sobra conocidas dentro del vestuario del equipo.

Pese a que estos periodistas intuyen o tienen la certeza de que la información que reciben en algunas ocasiones es “una milonga”, muchas veces la publican para que su relación con Pérez no se resienta, lo que genera recelos entre sus propios compañeros de sección. “El propio Florentino ha llegado a desmentir noticias que el propio club ha filtrado”, reconocen otros informantes.

De su grupo de amigos no forma parte Alfredo Relaño, el director de As, a quien se acusó de conspirar para impulsar una candidatura alternativa a la de Florentino en el año 2013, cuando el constructor fue reelegido en su cargo sin oposición. Tampoco figura entre los aliados del dueño de ACS el exjefe de Deportes de El País, José Sámano, a quien también culpó de torpedear al Real Madrid y de beneficiar al FC Barcelona con sus informaciones. 

“Yo he hablado con Florentino y lógicamente no le gustaba la línea que llevaba el periódico pero no me consta ninguna llamada”, dijo en su día, en unas declaraciones recogidas por el portal Periodista Digital.

Especial trascendencia cobraron los artículos del periodista Diego Torres durante la ‘era Mourinho’, en los que contó al detalle la mala relación del entrenador y del propio presidente con algunos jugadores de la plantilla. Pérez llegó a dudar en público de la veracidad de sus informaciones. “A usted le gusta mucho la novela”, le espetó a Torres en una rueda de prensa.

Pocos meses después de que Juan Luis Cebrián decidiera situar a Antonio Caño como director del periódico –madridista confeso y habitual en los palcos del Bernabéu-, Amaya Iríbar fue nombrada jefa de la sección de Deportes y Sámano fue designado editor general de la sección, lo que ha limitado su poder de decisión en la práctica. Hace unos meses, Diego Torres dejó de informar del Real Madrid tras criticar a Álvaro Arbeloa en las redes sociales.

Caño no tardó en llamarle a consultas y, tras el rapapolvo de rigor, le comunicó su sanción: "Viajarás a Riazor y luego abandonarás tus labores como redactor del Real Madrid". En la redacción del periódico, esa frase corrió como la pólvora y, como es lógico, no tardó en difundirse una incómoda interpretación de los hechos: las presiones de Florentino Pérez al fin han dado su fruto.

Esto sucedió en mayo.  Dos meses antes, con Campillo ya destituido, Pérez contactó con un conocido periodista de Unidad Editorial y le confirmó que había dado orden de que Marca pudiera volver a realizar promociones con la imagen corporativa del Real Madrid. La primera, se lanzó en verano: un ‘pack’ de vasos.

Aprovechando el cambio de director, el “ser superior” -como le definió Emilio Butragueño- intentó templar gaitas con el diario deportivo más leído. Eso sí, su relación no ha sido idílica desde entonces, dado que la reforma de su organigrama no le ha satisfecho, y así lo ha hecho saber.

Son las “reacciones habituales” de Pérez, un empresario que recomienda y desaconseja la inclusión de contertulios en los debates televisivos –así lo reconoce un productor de TVE-, que limita la entrada en el Santiago Bernabéu de los medios de comunicación críticos, que utiliza un grupo de conocidos periodistas afines para lanzar informaciones interesadas de forma frecuente y que presiona a los ‘popes’ de la prensa para que aparten a los redactores que considera que perjudican sus intereses en el Real Madrid."                 (Vox Populi, 19/11/16)

21/11/16

El País ha quedado en manos del lobby judío tras la entrada del fondo de capital riesgo Liberty en el accionariado de Prisa. Juan Luis Cebrián tiene el compromiso de que El País tenga una postura pro judía

"El veterano periodista José García Abad (1942) acaba de publicar esta misma semana un libro titulado Malvado Ibex (Ediciones El Siglo) en el que, según explica él mismo en la introducción, intenta explorar las relaciones entre el poder político y empresarial.(...)

 En el libro cuento decisiones que se han tomado allí [en el CEC] y que han tenido repercusiones importantes, como cargarse a Pedro J. Ramírez, salvar al diario El País o influir en la reforma laboral. (...)

 Con respecto a la prensa, siempre digo que la libertad de prensa es inversamente proporcional a la deuda que tenga cada medio. Mire el ejemplo del Grupo Prisa y el diario El País.  (...)

Cojamos el caso de Pedro J. Ramírez: no es que se reuniera el Consejo y decidiera cargarse a Pedro J, sino que las cosas se hablan y ellos ya saben por donde van los tiros No es que esté en el orden del día, por entendernos, pero se habla con unos y con otros.

Quizá los capítulos más apasionantes del libro son aquellos en los que narra la caída de Pedro J. Ramírez al frente de 'El Mundo' o la operación para salvar a 'El País'.

Una de las aportaciones exclusivas del libro es contar cómo el diario El País ha quedado en manos del lobby judío tras la entrada del fondo de capital riesgo Liberty en el accionariado de Prisa. Juan Luis Cebrián tiene el compromiso con los fundadores de Liberty, Nicolas Berggruen y Martin F. Franklin, de que El País tenga una postura pro judía. 

Nadie habla de esto, pero eso está condicionando la línea editorial del periódico, porque, no nos engañemos, si Prisa no hubiera sido una empresa periodística ya habría quebrado. Hubo una operación para salvarla y eso ha obligado a Cebrián a apoyarse cada vez en nuevas aportaciones de capital, en nuevos consejeros que le condicionan la línea editorial del periódico.

"Una de las patas que calibran la calidad democrática, como es la prensa libre, cojea miserablemente", escribe. ¿Ha muerto la prensa independiente?

Los periodistas de El País antes sabían que no iban a tener ningún problema, y ahora tienen que estar pendientes de que callo van a pisar. Pero en realidad eso ocurre en casi todos los medios. 

Entre los periodistas se ha impuesto la autocensura, que ha terminado por convertirse en la forma moderna y más eficaz de censura. El llamado "cuarto poder" se ha convertido en sirviente de los poderosos.  (...)"                          (Entrevista a José García Abad, Jorge Otero, Público, 17/11/16)

3/11/16

Los medios de comunicación crean realidades interesadas que pasan a denominarse opinión pública, pero escorada hacia la ideología de las elites dominantes

"(...) Se argumenta también que los medios de comunicación son libres para mantener su línea editorial limpia e independiente de contaminaciones externas. ¿Independiente de qué o quiénes? Un periódico, una emisora de radio o una cadena de televisión se debe a sus accionistas: ellos marcan sus preferencias políticas y el estilo del medio del que son dueños.

Antes que la libertad de expresión, una empresa se debe al beneficio de su objeto social, al dividendo capitalista y a su cuenta de resultados. Se falsea la realidad cuando se afirma que un medio de comunicación solo busca la verdad. 

Más acertado sería decir que su verdad comunicativa siempre está distorsionada por los intereses de sus amos. De ese maridaje complejo surgen equívocos fundamentales para la comprensión de la realidad social, política y económica de cualquier país.

En suma, de la colisión entre libertad de expresión y libertad de empresa lo que queda es un producto elaborado para consumo de la masa, mercancía comunicativa de cierta textura que suele contar tanto como oculta: indica lo que no puede causar daño a sus dueños mientras que elude el contexto y las razones del relato que traslada a sus lectores, oyentes o televidentes. 

No es excesivo asegurar que los medios de comunicación crean realidades interesadas que debidamente aderezadas pasan a denominarse opinión pública, mayoritariamente escorada hacia la ideología de las elites dominantes.

Como dijera Noam Chomsky es más fácil manipular en democracia que en una dictadura: en el primer sistema resulta más complicado identificar a los adversarios o enemigos políticos, que tienden a refugiarse de la luz solar bajo un manto, discurso o barniz ecléctico o populista de difícil interpretación crítica y ponderada.

Los que mandan en España

Un somero análisis de los mass media españoles, sin profundizar en las ramificaciones entre sociedades anónimas y fondos de inversión o buitres internacionales que anidan en multitud de consejos de administración, nos descubre que Telefónica, Caixabank y Banco Santander son dueños del 27 por ciento en total del Grupo Prisa (El País y Cadena SER).

La sociedad que controla El Mundo está participada en un 90 ciento por RCS Media Group (el 20 por ciento de su capital en manos de FIAT), que edita los famosos diarios Corriere della Sera y La Gazzeta dello Sport.

ABC pertenece a Vocento, en cuyo accionariado se sientan diferentes integrantes de la familia Ybarra (siderurgia vasca vinculada al BBVA), que tienen un 17 por ciento de interés directo en el diario monárquico.

El magnate Silvio Berlusconi es dueño mayoritario de Cuatro y Telecinco y el rotativo La Vanguardia está dominado por un Grande de España, el tercer Conde de Godó.

Apuntar igualmente que el Grupo Planeta, a través de Atresmedia y otras sociedades menores, marca las pautas editoriales de La Sexta, Antena 3, Onda Cero, La Razón y El Periódico de Catalunya.

El clan Lara, mediante un conglomerado mediático tan heterogéneo, ha sabido crear un nicho de izquierdas dirigido a un público específico, prácticamente exento de contenidos propios, haciendo de La Sexta un referente distintivo en cuanto a su aparente y eficaz pluralismo informativo.

Ese oasis que rompe el bipartidismo PP-PSOE tradicional lo contrarresta con absoluta eficiencia mediante sus otros productos informativos. Estamos ante una estrategia comunicativa de una gran inteligencia corporativa.

Por último RTVE, la cadena pública por excelencia, un predio privado del PP.

La inmensa mayoría de la gente busca la información por los cauces antes reseñados. La opinión pública en gran medida toma cuerpo y consistencia de las noticias vertidas por estos medios y por las opiniones e intereses de sus dueños en la sombra. La realidad que percibimos mucho tiene que ver con las informaciones que nos dan los mas media mencionados.

Es evidente que la democracia va más allá del mero hecho de introducir una papeleta en la urna. Desde que nuestro voto viaja del pensamiento privado hasta el conducto democrático, muchas ideas y prejuicios se han ido formando merced a las informaciones que nos han servido los medios de comunicación más fuertes y con mayor presencia en el mercado.

Una gran paradoja se presenta ante nuestra mirada. Las únicas instituciones de calado que no son democráticas son las empresas, sean del tamaño que sean. En ellas, tanto tienes (capital, créditos), tanto vales (beneficio, dirección). Y nadie dice nada, ante un hecho tan escandaloso y antidemocrático.

De esas colosales corporaciones salen las directrices que moldean la realidad social y la opinión pública y los dedos acusadores o el beneplácito y las financiaciones irregulares que quitan y ponen líderes en los partidos afines a sus tesis e intereses particulares. 

A los trabajadores solo les resta acatar órdenes o irse al paro (como a los demás de otros sectores laborales). Para saber más sobre estos y otros tejemanejes mediáticos sería saludable darse una vuelta por el libro de Pascual Serrano, Desinformación, cómo los medios ocultan el mundo.

La supuesta virginidad rota de Pedro Sánchez que le provocó diarrea verbal, aun de agradecer, es pura fanfarria de autoafirmación personal para recuperar un imposible metafísico: que el PSOE regrese a la senda de la izquierda.

En efecto, el neoliberalismo cuenta con una fuerza brutal para deponer o aupar dirigentes a su santo antojo. Sánchez ya lo sabía de largo y tuvo que decirlo con franqueza antes de que el presidente de los sobresueldos volviera a usurpar el palacio monclovita con muchos escaños indignos de la bancada socialista. Ahora, a joderse tocan."             (Armando B. Ginés , Rebelión, 02/11/16)

26/10/16

'El País' se disculpa con los suscriptores que causaron baja por la campaña contra Sánchez... cousas veredes


"La dura campaña que realizó El País contra Pedro Sánchez en los días previos a su dimisión ha tenido un efecto rebote sobre el diario de Prisa, dado que ha provocado un aluvión de solicitudes de baja entre sus suscriptores, descontentos con la línea editorial.

 Para intentar revertir su decisión, el director del rotativo, Antonio Caño, les ha enviado recientemente una carta en la que expresa su disgusto por la pérdida de estos abonados y reconoce que el tono de las críticas hacia el exsecretario general del PSOE quizá fue excesivo.

Caño confiesa en la misiva su “tristeza” por haber recibido la solicitud de baja y expresa su propósito de enmienda ante sus seguidores, a los que define como “los verdaderos de dueños del periódico”. “Nada de lo que hacemos tiene sentido ni razón sin los lectores”, añade.

El director de El País asegura que los tiempos actuales están envueltos “de gran turbulencia política” que ha provocado que los ánimos de una buena parte de la población se hayan “exaltado” como consecuencia del “grado de incompetencia e irresponsabilidad” de los gobernantes.

“No descarto que nosotros, como medio que pretende estar lo más cerca posible del ánimo de esa sociedad, hayamos sido presa (…) de la misma efervescencia que denunciamos y combatimos. Si ha sido así, lo lamento profundamente”, expone.

El periodista incide en que, en este momento de gran trascendencia en la historia de España, un medio de comunicación tiene la obligación de mantener una posición clara y firme. En el caso de El País, ha sido la de presionar al PSOE durante meses para que descarte la formación de Gobierno junto con Podemos y las fuerzas nacionalistas y facilite la investidura del candidato del Partido Popular.

“Admito que, en la pasión de nuestro oficio, el tono empleado en esa labor ha podido a veces no ser el más adecuado”, destaca el director, tan sólo unas líneas antes de pedir al lector que “recupere la confianza en El País”. “Si es así, se lo agradezco de corazón e intentaré no volver a decepcionarle. De lo contrario, sepa que valoro su baja, como la de cada uno de nuestros lectores, como una pérdida irreparable”, concluye el documento, revelado por Infolibre.

Según han detallado a Vozpópuli fuentes del rotativo, han sido aproximadamente medio millar de personas las que han decidido poner fin a su suscripción al diario por la línea editorial que mantuvo durante la crisis del PSOE.

La cabecera fue especialmente beligerante el pasado 28 de septiembre, después de que Pedro Sánchez se negara a dimitir tras el golpe de Estado que tuvo lugar en la Ejecutiva socialista, con 17 marchas voluntarias. En un tajante editorial, puso en duda la honorabilidad del político madrileño y le acusó de conducir al PSOE hacia el suicidio político. "Sánchez ha resultado no ser un dirigente cabal, sino un insensato sin escrúpulos que no duda en destruir el partido que con tanto desacierto ha dirigido antes que reconocer su enorme fracaso", manifestó.

Desde el 26 de junio y hasta esa fecha, El País dedicó 42 portadas y 26 editoriales para tratar de debilitar la figura del líder socialista y acercar al PSOE hacia la abstención en la sesión de investidura de Mariano Rajoy. Una auténtica campaña que ha provocado un éxodo de suscriptores."               (Rubén Arranz, Vox Populi, 24/10/16)

25/10/16

Qué es peor: que los estudiantes censuren a Cebrián, o que Cebrián censure a sus periodistas

"Rubén Amón, periodista de El País al que Juan Luis Cebrián prohibió hace un par de meses seguir colaborando con La Sexta, ha escrito este jueves sobre la algarada de la Autónoma.

 “Los radicales desplazados a la Universidad, espoleados atmosféricamente por Podemos, han emprendido su propia ley mordaza” impidiendo una conferencia del propio Cebrián y de Felipe González, ese jarrón chino de apariencia inofensiva que explota cuando se tropieza uno con él en el pasillo de las marquesas.

El censurado, Rubén Amón, se convierte en azote de censores, exceptuando a los que lo censuran a él, a sus jefes, a sus cebrianes, a los ‘censores buenos’, a la izquierda centrocivilizada de los elegantes ultraliberales de El País. Yo no sé qué es peor: que los estudiantes censuren a Cebrián, o que Cebrián censure a sus periodistas: acaba de echar de Prisa a Manuel Rico, a Fernando Berlín, a Javier Aroca, a Ignacio Escolar… 

Y ha impedido a todos sus trabajadores colaborar con los medios –Eldiario.es, Elconfidencial.com, La Sexta– que desvelaron sus negocios con una petrolera en un país en guerra como Sudán del Sur, y airearon que amarteló cuentas fiscalmente paradisiacas en Panamá. Una información veraz, que tuvo como respuesta la censura, la castración como opinadores de sus propios periodistas.

Rubén Amón, el autor de este texto, era hasta hace nada colaborador habitual de La Sexta. Hasta que Cebrián le prohibió seguir trabajando en un programa que, sencillamente, se había hecho eco de una información nunca desmentida sobre negociete
s panameños.

Los censores se quejan de que los censuran.

España es un oxímoron que se muerde la cola.

Andan todos los periódicos diciendo que esto de impedir una conferencia de Cebrián y Felipe es cosa muy poco democrática. Sobre todo en la universidad. Donde el jardín de las delicias del saber debe permitir libar a todas las abejas con ganas de decir algo.

Olvidan recordar que Cebrián y Felipe andan apoyando un gobierno del PP que ha desalojado a 127.000 alumnos de esas mismas aulas. Cortándoles los medios. Había 127.000 alumnos en la Autónoma que no estaban protestando. Que no podían protestar. Que estaban en sus casas o sirviendo de camareros en Tombuctú. 

Desde que Rajoy llegó al poder, ese a quien hoy apoyan Cebrián y Felipe, las matriculaciones universitarias han descendido un 10%. ¿Le parece raro a alguien que no permitan a esta morralla iletrada entrar en la universidad? Son los genocidas de la raza universitaria española, y no me extraña que los pocos aborígenes que quedan no les dejen penetrar en su amazonas.

La universidad es un lugar de debate, por supuesto. A mí me hubiera encantado que Felipe y Cebrián pudieran contarnos sus cosas, y, si yo hubiera estado allí, los hubiera defendido. Me hubiera enfrentado a los de las caretas, con mis puños, con mis dientes y con mis ganas de abrazar. Pero nadie se enfrentó a los de las caretas. Nadie, ningún alumno, protegió a Cebrián y a Felipe. Había más gente deseando que se fueran que intelectuales luchando porque se quedaran. 

Eso de que nadie defendiera a Cebrián y a Felipe, ningún alumno, a mí me deja pensando un rato. ¿Qué han hecho Cebrián y Felipe para que nadie defienda su libertad de expresión en una universidad? Eran unos pocos violentos contra ningún espectador, que diría un crítico teatral pelota. Sin matizar que los pocos violentos no ejercieron acto alguno de violencia.

Por último. Si yo fuera Felipe o Cebrián, millonarios, con una veintena de guardaespaldas cada uno, hubiera entrado. La vergüenza no es para los que impidieron su entrada, sino para los que no entraron. Si tuvieran algo importante que decir en esa universidad, hubieran entrado a pesar de las protestas con peligrosas caretas de cartón. ¿No son hombres de Estado? Pero se fueron. Lejos. Al amparo de los periódicos de papel. Que es con lo que se cubren de su frío millonario los cobardes.

Dice Rubén Amón, estupendo reportero con el que tengo el gustazo de haber trabajado, que “los radicales desplazados a la Universidad, espoleados atmosféricamente por Podemos, han emprendido su propia ley mordaza“. Yo no sé cómo se espolea atmosféricamente a 200 estudiantes. Aun siendo Pablo Iglesias. Solo sé que hoy día debe ser muy complicado ser periodista de orden en El País. Incluso atmosféricamente."                 (Aníbal Malvar, Público, 22/10/16)

20/10/16

Pocas críticas ha recibido la prensa por su complicidad, por justificar lo intolerable, tapar lo escandaloso. Por sus poco confesables relaciones con los poderes fácticos

"A raíz de la crisis económica, la sociedad española tomó conciencia del desastre institucional en el que había desembocado nuestro sistema político. 

Llovieron críticas a los partidos, no sólo por el deficiente diseño constitucional; también por su desidia, por esa reticencia a rectificar las reglas del juego cuando la disfuncionalidad resultó más que evidente. 

Pero mucho menos reprimendas ha recibido la prensa por su complicidad, por justificar lo intolerable, ocultar lo obvio, tapar lo escandaloso. Por su connivencia con los partidos, sus poco confesables relaciones con los poderes fácticos. Siempre se reconoce mejor la paja en el ojo ajeno.

Durante los días de vino y rosas surgió en España una prensa convencional con gran dependencia de subvenciones o publicidad institucional. Y el mercado de publicidad privada, alejado de cualquier atisbo de competencia, fue copado por unas pocas empresas cuyo negocio estaba subordinado a alguna línea del BOE. 

Como consecuencia, el poder y la prensa fueron tejiendo una malsana red de relaciones clientelares, de intercambio de favores y confidencias, una connivencia basada en reglas sobreentendidas, poco transparentes, que determinaban el tipo de información que se difundiría y el tratamiento de las noticias. Así, por ejemplo, los medios presentaron durante décadas a Juan Carlos como modelo de decencia, ética, moralidad y virtud.

El periodismo desarrolló una grave adicción al maná llovido del Olimpo mientras la información se convertía, no en un servicio abierto a los ciudadanos, sino en un recurso de uso privado intercambiable por otras prebendas. No se trataba de informar convenientemente al público sino de utilizar la información para ganar influencia política.

 La cercana complicidad con los gobernantes, rayana en el compadreo, indujo a ciertos periodistas a sentirse parte de los elegidos, de esa élite al corriente de lo que ignora el ciudadano común. A percibir que la participación en el secreto les confería poder para negociar mayores ventajas. 

Pero la sensación, salvo en algún caso aislado, era equivocada. En realidad, el político adulaba al informador, acariciaba su lomo, le daba de comer en su mano, haciéndole creer que poseía una influencia muy superior a la real. (...)"                    (Juan M. Blanco, Vox Populi, 19/10/16)

18/10/16

Manipulación: de los creadores de la encuesta exprés 'La destitución de Gómez sitúa al PSOE en primer lugar' y los productores de 'Una mayoría prefiere a Felipe VI que a un presidente republicano'


"Efectivamente, un 56% de los votantes del PSOE creen que la Tierra es redonda, mañana es lunes y en unas hipotéticas terceras elecciones, después del espectáculo del Comité Federal, el partido perdería apoyos.

El 37% piensa que lo que dañaría al PSOE sería facilitar el gobierno de Rajoy, probablemente pensando en el resultado electoral que se daría en cuatro años.

¿Y tú qué has puesto en la porra del hundimiento del PSOE? Hagan sus apuestas, que el día menos pensado aparecen a cuatro columnas en la portada del periódico generalista más leído en España.
Igual era más interesante saber qué prefieren que se haga con su voto quienes eligieron en las últimas elecciones al PSOE. Sin caer en el radical populismo de llevar estos detalles a consulta, El País y Metroscopia también responden:

"Los votantes del PSOE viven un desgarro interno. Una gran mayoría (56%) cree que al partido le conviene abstenerse y facilitar la investidura de Mariano Rajoy. Otra cosa son las preferencias personales: un 49% querría ver al PP fuera del Gobierno".

¿Una gran mayoría o preferencias personales? ¿Soluciones sensatas y de consenso o caprichitos pasajeros? A pesar de que lo segundo se enuncia en la pregunta hecha en la encuesta como "prioritario", la elección parece clara. Es mucho más importante lo que creen los votantes que lo que quieren que se haga con su voto. A portada y vamos dando por cerradas las pulsiones populistas que piden que se respete lo dicho en campaña.

Las dos preguntas que realiza el estudio sobre las preferencias y predicciones de los entrevistados son las siguientes:


Ambas con respuestas cerradas: susto o muerte.

Una de las opciones presentes en el debate, la improbable investidura de Pedro Sánchez, queda fuera. Si la intención del estudio fuese tomar el pulso a los votantes del PSOE, tendría que estar ahí pero es evidente que no se ha hecho para eso.

A pesar de los intentos de Metroscopia por facilitar el trabajo a Cebrián y Caño, en El País tienen que volver a ponerse creativos llamando a un 56% "gran mayoría" y destacando un dato sin el menor interés informativo por encima del que refleja la voluntad de de los votantes.

Hablar de esa "otra cosa" que son las "preferencias personales" demuestra que todo vale cuando la intención es influir y no informar.

Ese 49% que ahora queda en "preferencias personales" también tuvo su momento de ser "mayoría". Era junio de 2014 y, ante la abdicación de Juan Carlos I, había gente que consideraba que quizás era el momento de votar si queríamos república o monarquía. En concreto, un 64% según la encuesta de Metroscopia publicada entonces, que también decía que un 49% prefería a Felipe VI por encima de otras "figuras públicas relevantes". Eran otros tiempos y, sobre todo, otros temas, y lo que es importante o no quedaba entonces así:


Probablemente, después de aquello en PRISA empezaron a tomarse más en serio qué preguntar y cómo. Al enfoque respecto a la crisis del PSOE que da hoy El País, llevando a unas supuestas informaciones el desprecio por la participación democrática que muestran habitualmente en sus editoriales, se lo pone fácil una encuesta realizada por Metroscopia al gusto del cliente."         (J. Garin, Diagonal, 16/10/16)

4/10/16

Inda, en el banquillo por atribuir a Pablo Iglesias cobros falsos de Venezuela en un paraíso fiscal

"La Justicia ya ha desmontado cinco veces las acusaciones sobre la inventada financiación ilegal de Podemos y de su secretario general, Pablo Iglesias. Sin embargo, Eduardo Inda continúa cegado en su empeño de dar por válido el más que demostrado montaje de la brigada política del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, contra la formación morada.

Después de que el falseado Informe PISA (Pablo Iglesias Sociedad Anónima) hiciera aguas por todas partes, como desveló Público a principios de año –al no tener sello ni de la Policía ni de la unidad encargada, además de que los agentes que lo elaboraron ni siquiera incluyeron fecha o firma– el pasado mayo, Inda, junto a su redactor Francisco Mercado, insistió en la teoría bolivariana con un documento presuntamente facilitado por la Asamblea de Venezuela a “fuentes de inteligencia policial españolas”, según responde el tertuliano a la demanda por la que tiene que declarar este viernes

El documento de Inda era un supuesto “Memorándum” emitido y firmado por el ministro del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública de Venezuela el 7 de febrero de 2014, por el que ordenaba un pago de 272.325 dólares al Tesorero Nacional de Venezuela y cuyo concepto era abonar “los acuerdos suscritos con organizaciones de desarrollo político y social”.

Además, según aduce el periodista en su escrito, contaban con:

“...el documento oficial que acreditaba el cumplimiento por el requerido DON CARLOS ERICK MALPICA FLORES de dicho pago y en concreto, con la «ORDEN DE PAGO» expedida por importe de 272.325 dólares en concepto de «Convenio suscrito por concepto de asesoría para el desarrollo social del País» cuyo beneficiario era DON PABLO IGLESIAS TURRION, a cuenta de destino de dicho pago era la abierta en la entidad EUROPOPACIC BANCK [sic por Euro Pacific Bank] de la isla de Granadinas y aparecía firmado y sellado por el Director de la Administración DON RAMON CAMPOS, por el Ordenante del Pago (Ministro del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública de Venezuela) DON RODOLFO MARCO TORRES, por la Controloria [sic] General y por DON CARLOS ERICK MALPICA (Oficina Nacional del Tesoro)”.

Sin embargo, como explica el líder de Podemos en su demanda, los documentos son falsos o manipulados. En el primer documento, un memorando con fecha 7 de febrero de 2014 en el que el Ministro de Economía y Finanzas de Venezuela Rodolfo Marco Torres ordena un pago de 272.325 dólares al Tesorero Nacional, “no aparece el nombre de Pablo Manuel Iglesias Turrión como beneficiario de ese supuesto pago”

En el segundo, la supuesta orden de pago gubernativa con fecha 11 de marzo de 2014 en la que aparece el nombre de “Pablo Iglesias Turrión”, no tiene “más datos personales, ni DNI, ni pasaporte", ni ningún otro dato del supuesto receptor, pese a estar firmado por cuatro cargos del Gobierno venezolano. Tampoco "se adjunta justificante bancario alguno del referido pago”.

De hecho, ninguno de estos documentos han sido presentados ante ningún tribunal ni forman parte de ningún informe oficial de la Policía española.

El propio banco desmintió de inmediato la información de Inda

El tertuliano y director de Okdiario argumenta en su respuesta a la demanda que las fuentes por las que sostiene que su información es fidedigna pertenecen a la Policía española, que dicha información fue contrastada por “fuentes de inteligencia policial españolas” y que además el mismo tema fue publicado la noche anterior a que lo hiciera su medio por otra periodista en Miami: Patricia Poleo, quien en una entrevista a Economía Digital “reconoció que dichos documentos provenían de fuentes informativas Venezolanas, y habian sido analizados por fuentes directas y de la inteligencia española que han certificado que los documentos, las firmas y los ellos [sic] son auténticos”.

Esta argumentación es muy significativa porque las tres fuentes a las que apela Eduardo Inda resultan ser la misma: la autodenominada "Unidad de Inteligencia" no oficializada de la Policía que actuaba a las órdenes del ex comisario y número dos de la Policía, Eugenio Pino, y a la que pertenece sólo una persona, el comisario jubilado y amigo de Inda, José Manuel Villarejo Pérez.

De hecho, él mismo reconoce en su la respuesta a la demanda que no confirmó la información ni con el Gobierno de Venezuela, ni con Podemos ni con Pablo Iglesias. Pero tampoco lo hizo con Euro Pacific Bank, que el mismo día de la publicación emitió un duro comunicado negando que en su entidad bancaria “exista una cuenta a nombre de este señor [el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias] y que se haya recibido una transferencia bancaria procedente de cualquier institución financiera, tal como cita en el artículo [publicado en un diario digital]”.

Además, la entidad enfatizaba su desmentido de que albergase cualquier tipo de cuenta a nombre de Pablo Iglesias proclamando categóricamente que el Euro Pacific Bank Ltd “no acepta pagos del Estado de Venezuela bajo ninguna circunstancia”. Y añadía que esta entidad bancaria —por política de empresa— no mantiene en ningún caso cuentas PEP, es decir de Politically Exposed Person (Personas Expuestas Políticamente), categoría a la que pertenecía ya el líder de Podemos, puesto que, en las fechas de la falsa transferencia —11 de marzo de 2014— Pablo Iglesias era secretario general de su partido y pocos meses después sería elegido europarlamentario.

  Venezuela desmonta los documentos de Inda sobre un supuesto pago a Pablo Iglesias en un paraíso fiscal

El procedimiento interpuesto por el líder de Podemos, Pablo Iglesias, contra Eduardo Inda está desmontando todas las acusaciones del tertuliano sobre la inventada financiación venezolana de la formación morada. La acusación demostró ayer mediante un documento certificado del Ministerio del Poder Popular para la Banca y las Finanzas de Venezuela, que no existió la orden de pago por la que supuestamente habría recibido 272.325 dólares del Gobierno venezolano en la sucursal del Euro Pacific Bank de Islas Granadinas.

El documento certificado presentado en el juzgado, al que ha tenido acceso en exclusiva Público, es una declaración ante notario del jefe de la Oficina Nacional del Tesoro de Venezuela, Nestor Lepaje, en la que indica “bajo fe de juramento que la orden de pago nº 36.277 de fecha 11 de marzo de 2014 a favor del ciudadano Pablo Iglesias Turrión, emitida supuestamente por el Ministerio de Economía y Finanzas es inexistente y ninguna autoridad ordenadora de compromiso y pagos de la Administración Pública Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, ha emitido el referido pago contra los fondos del Tesoro Nacional”. 

Varias son las razones que expone Lepaje para demostrar la falsedad de los documentos e información publicada por el diario de Eduardo Inda. En primer lugar, “para el Ejercicio Económico Financiero 2014, ya estaba implantado el sistema automatizado para la emisión de órdenes de pagos” por lo que las órdenes quedaban soportadas en un registro informático mientras que “la orden que se pretende verificar es documental y por lo tanto, al no ser electrónica, no aparece registrada en el sistema”. Además, “no se evidencian elementos de control propios de las Órdenes de Pago Electrónicas”.

Ministerio inexistente

En segundo lugar, “la denominación del organismo ordenador de compromisos y pagos ‘Ministerio de Economía y Finanzas’ como aparece identificado en el formato de la orden en cuestión, no se corresponde con la de ningún Ministerio”. En la actualidad, es el Ministerio del Poder Popular para la Banca y las Finanzas y en 2014 se llamaba Ministerio del Poder Popular para la Economía y Finanzas.

Además, la numeración correlativa de las órdenes de pago emitidas por dicho organismo en el ejercicio 2014 “cerró con el número 7.150, por lo que resulta incongruente cualquier orden de pago que se identifique con número mayores” y en la publicada por Eduardo Inda “el número que la identifica es el 36.277”.

Asegura también el jefe del Tesoro venezolano que “las órdenes de pago que emite cualquier ordenador de compromisos y pagos se emiten bajo la nominación en bolívares, no en divisas; las órdenes de pago deben contener toda la información para ser procesadas, no puede omitirse ningún código identificador de las diferentes categorías que la conforman, no puede omitirse el documento de identificación del beneficiario”. Sin embargo en la publicada por el medio de comunicación del tertuliano, además del nombre completo de Pablo Iglesias no aparecía ni el número de su DNI, pasaporte o CIF necesario para la emisión y el cobro de facturas.

Por último, explica que no se ha encontrado ninguna orden de pago que coincida con la cantidad que Inda atribuye 272.325 dólares y la Oficina del Tesoro tampoco ha realizado ninguna transferencia al Euro Pacific Bank como ya aseguró el banco el pasado mayo, después de la publicación de la falsa exclusiva de Inda.

Las fuentes de la 'brigada política'

En su defensa, el tertuliano y director de Okdiario, ha pedido hoy que se llame a declarar como testigo a su favor al ex Director Adjunto Operativo de la Policía (DAO), Eugenio Pino, quien creó la brigada política con la que el Ministerio del Interior de Jorge Fernández Díaz realizaba montajes contra sus adversarios políticos, ya fueran nacionalistas o de izquierdas.

Como ya desveló Público ayer, Inda aduce que las razones que avalan que su información es fidedigna consiste en que procede de “fuentes de inteligencia policial española”. Pero la unidad de inteligencia no es un organismo oficial dentro de la Policía, sino un grupo creado por Eugenio Pino que actuaba a sus órdenes y a la que pertenecía sólo una persona, el comisario jubilado y amigo de Inda, José Manuel Villarejo Pérez.

La conexión entre Inda y Pino está ya acreditada, por ejemplo, en el sumario del pequeño Nicolás. Pero, además, Eugenio Pino ha desistido de la demanda que interpuso contra este diario por publicar que se reunió con el tertuliano para facilitarle otro de los montajes policiales contra Pablo Iglesias y Podemos, el Informe PISA.

3/10/16

‘El País’: 42 portadas y 26 editoriales desde el 26J para dar la puntilla a Sánchez

"(...) Desde el pasado 26 de junio, fecha de las últimas elecciones generales, el periódico de Prisa ha realizado 42 portadas y 26 editoriales para tratar de debilitar la figura del líder socialista, al que ha lanzado en todo momento un mensaje claro: o facilita la formación de un Gobierno liderado por el Partido Popular o debe dimitir.

 El principal argumento que esgrime el rotativo de Prisa para justificar su postura es que los socialistas, con los pobres resultados que obtuvieron en los comicios del 26J, no cuentan con la fuerza suficiente como para comandar un nuevo Ejecutivo.

 "Los 85 escaños logrados alejan al PSOE de cualquier opción de gobierno. Ese resultado le aboca a desarrollar una oposición responsable, lo que significa facilitar la gobernabilidad a quien tiene mayores posibilidades de ejercerla, que indudablemente es el Partido Popular", detalló en un artículo publicado el pasado 28 de junio.

 Atendiendo a esa lógica, ha considerado siempre que el "no" del PSOE a la investidura que intentó Mariano Rajoy hace unas semanas supuso un acto de irresponsabilidad que dejó a España en una situación crítica: condenada a unas terceras elecciones y a incumplir los compromisos económicos adquiridos con la Unión Europea.

 'Bruselas añade más presión a España y exige más recortes', 'Rivera opta por la abstención y traslada toda la presión al PSOE', 'Rajoy prepara ya los Presupuestos a la espera del desbloqueo' o 'Exteriores alerta de la pérdida de peso internacional de España' son algunos de los titulares de apertura que ha publicado el diario en su portada durante este tiempo, en el que también ha destacado los intentos de algunos de los barones territoriales socialistas y de José Luis Rodríguez Zapatero de promover un debate acerca de una posible abstención en esta votación.

El periódico atribuye el empecinamiento de Sánchez a sus ansias de poder. Una actitud que asegura que es negligente y perjudicial tanto para su partido como para el país. "La estrategia de Sánchez parece olvidar los intereses de España para centrarse en su pura supervivencia como líder socialista. 

Utilizando a Mariano Rajoy como excusa, el secretario general del PSOE ha ido cerrando todos los puentes hacia la gobernabilidad mientras insiste en buscar un pacto imposible, con la escasa autoridad de quien pretende gobernar después de haber sufrido dos derrotas históricas consecutivas", expuso el pasado 23 de septiembre, después de que el político desvelara su intención de pedir la autorización al comité federal del partido para intentar formar un Gobierno.

La beligerancia del periódico aumentó el jueves, después de que Sánchez se negara a dimitir tras el Golpe de Estado que tuvo lugar en la Ejecutiva socialista, con 17 marchas voluntarias. En un tajante editorial, puso en duda la honorabilidad del político madrileño y le acusó de conducir al PSOE hacia el suicidio político. "Sánchez ha resultado no ser un dirigente cabal, sino un insensato sin escrúpulos que no duda en destruir el partido que con tanto desacierto ha dirigido antes que reconocer su enorme fracaso", expresó.

No obstante, se puede decir que las maniobras para tratar de demostrar el descrédito del líder socialista se iniciaron desde el momento en que dejó claro que daría la espalda a Mariano Rajoy. Como es habitual en el periódico dirigido por Antonio Caño y presidido por Juan Luis Cebrián, se utilizó el arma de Metroscopia para, a través de sus encuestas, apuntalar su postura.

De esos sondeos, surgieron titulares de portada como los siguientes: 'Unas terceras elecciones no variarían el resultado del 26-J', 'Los votantes del PSOE apoyan la abstención (en la investidura) a cambio de reformas', 'Una gran mayoría de españoles no quiere nuevas elecciones' o 'El PP será el único beneficiado si vuelve a haber elecciones'.

El rotativo tampoco dudó en recurrir a Felipe González hace unas semanas para respaldar su postura editorial, a sabiendas de que la opinión del exmandatario era coincidente. "Como la intención de esta reflexión no es buscar explicaciones de por qué y cómo han votado los ciudadanos, sino respetar esa decisión (...), es necesario reiterar las responsabilidades que incumben al presidente del PP para conseguir que se produzca pronto una investidura".

En este contexto, González considera que a los socialistas les corresponde dialogar, escuchar y, "en caso de necesidad", no impedir la formación de gobierno. Todo dicho.

22/9/16

Cuanto más angustioso es el presente inmediato, menos espacio les queda para entenderlo. Por eso queda la televisión, lo más fácil, como el medio determinante para establecer los marcos de la inmensa mayoría de la población... y la televisión es del PP

"(...) Para empezar, un dato no muy conocido. Entre 1963 y 2003, los beneficios de las empresas de comunicación (medidos como ROI, retorno sobre capital invertido) se situó a la cabeza del ranking mundial, sólo igualado por otros sectores también muy rentables: el farmacéutico, el informático y el inmobiliario (Grant, 2008).

 En España, los grupos de prensa líderes en cada región obtenían márgenes de beneficios sobre ventas superiores al 20 por ciento. Jesús Cebeiro, ex director de El PAIS, decía recientemente que, solo su cabecera llegó a generar un beneficio (ebidta) de 120 mill ones de €, más de lo hoy genera uno de los grupos del duopolio televisivo. 

Es en ese periodo cuando los medios se transforman en corporaciones de amplio espectro que desarrollan vinculaciones crecientes con el poder económico. Cuanto mayores son sus conexiones empresariales con los diversos sectores, mayores son los espacios vedados para la información independiente. Si PRISA tiene entre sus accionistas de referencia a bancos (HSBC, Santander, Caixa) y a Telefonica, ya conocemos algunos actores que serán bien tratados. 

No son los únicos. El predominio creciente de la lógica mercantil cambia también las relaciones con los anunciantes. Si tradicionalmente el inversor publicitario utiliza ba la inserción para optimizar las ventajas comerciales del medio como soporte, las nuevas lógicas desarrollan un tipo de anunciante que utiliza la inserción publicitaria como mecanismo para establecer una relación privilegiada con el medio. 

La gran empresa aprende que pagar enormes sumas por la compra de espacios publicitarios le permite desarrollar un privilegio: condicionar los contenidos en aquello que le concierne directamente. Lo sabe El Corte Inglés y también las eléctricas o las grandes constructoras. Pero también cualquier gran anunciante. 

El círculo se cierra cuando los grandes grupos editoriales son arrastrados por la lógica financiera de los mercados. Su salida a bolsa (PRISA lo hace en el año 2000) es un fenómeno que añade inestabilidad estructural a los proyectos informativos al favorecer la influencia del capital especulativo, con accionistas cortoplacistas que salen y entran en el accionariado, totalmente desinteresados de la construcción de credibilidad, el valor esencial que define el proyecto de un medio. 

Ese cambio pone en evidencia los privilegios de los gestores que utilizan su poder cuasi absoluto para otorgarse bonus de escándalo. Cebrian y EL PAIS pasan a ser los mejores símbolos de esa enfermedad. 

En todo el mundo se produce el mismo efecto: en la medida en que aumenta n las zonas de sombra nacidas al amparo de los vínculos entre sus editores con empresas de los principales sectores económicos disminuye la autonomía de las redacciones y de sus responsables para elegir temas y enfoques. 

Nuevos medios para nuevos consensos. 
 
De ese periodo se obtiene una conclusión. La autonomía de los medios como aparato ideológico y contrapoder relativamente distanciado de los intereses económicos desaparece en la medida que ellos mismos se incrustan en el poder económico. Su credibilidad decrece día a día provocando debilidad en el armazón social que legitima el poder: ni son creibles en la defensa del IBEX ni lo son criticando a fuerzas emergentes (campaña contra Podemos).

 Su crisis arrastra a la sociedad entera. 

La crisis del 2008 aumenta las desigualdades sociales y sirve de catalizador de un cambio político que reclama un nuevo horizonte de país basado en nuevos consensos. Ese cuestionamiento coincide con la crisis de credibilidad de los medios hegemónicos y la crisis del modelo de difusión masiva de mensajes representado por el papel y la prensa.

 Coincide también con una fractura generacional y la forma en que la gente accede a la información. No es extraño que el perfil de los votantes a los nuevos partidos coincida con las jóvenes generaciones que son también los que utilizan los espacios digitales para informarse. 

La batalla política se traslada a la comunicación y a su función determinante en la construcción de marcos que dibujan el perímetro de los nuevos consensos. 

El efecto transmedia en la construcción de los mensajes dominantes 
 
Conviene asumir que, por ahora, el sistema tradicional está consiguiendo adaptarse estableciendo nuevos filtros que contrarrestan los impulsos democráticos de las nuevas generaciones y la cultura digital. 

El factor determinante de esa readaptación conservadora tiene que ver con el flujo transmedia de los mensajes en su permanente ida y vuelta por diferentes formatos y soportes, en el que una misma declaración se nos muestra de diferentes formas conformando un runrún de ideas y frases comunes. 

Es en ese camino en el que deja huella la abrumadora presencia de la televisión como el medio determinante para establecer los marcos de la inmensa mayoría de la población, la que tiene hábitos mas pasivos en el consumo de información. 

La crisis económica ha propiciado el activismo social y las mareas pero deprime la vida cotidiana de la ciudadania. Y es que, ocupados en sobrevivir y sacar adelante sus proyectos vitales, los ciudadanos comunes se muestran necesariamente alejados del resto de los problemas del mundo y de su complejidad. 

Cuanto más angustioso es el presente inmediato, menos espacio les queda para entenderlo. Por muy accesible que esté una información en las redes, cuando una persona debe realizar una evaluación sobre algo, echa mano de aquello que recuerda mejor, de l o más cercano y accesible que suele coincidir con lo más repetido o lo más resaltado. Y ahí siempre aparece la televisión

Surja donde surja una noticia o un mensaje político es replicada rápidamente en redes y diarios digitales alcanzando su primer nivel de audiencias parciales. La forma en que se cortocircuita su ascenso tiene que ver con el papel asignado a las portadas de la prensa papel (los medios más conectados a los intereses económicos) que es el vehículo que utiliza la televisión para comentar la actualidad.

 El ninguneamiento de los diarios digitales, la jerarquía de las portadas seleccionadas, la exhibición de sus mensajes tendenciosos ocultos tras titulares espectaculares, el perfil de los contertulios que las comentan, construyen los filtros conservadores que contrarrestan la influencia de los espacios digitales más minoritarios y proclives a las nuevas ideas. 

Unos y otros compiten con los enfoques de los temas hasta componer un guión relativamente confuso de prioridades, perspectivas y opiniones que componen el marco de la ciudadanía   en cada materia. En ese magma es donde se nutren las ideas de los ciudadanos. 

La batalla por arañar espacios de soberanía política a los poderes económicos es también la batalla por la independencia de los medios, por encontrar un modelo que dignifique a la profesión periodística."                     (Ignacio Muro Benayas , Rebelión, 22/09/16)

17/9/16

Carta abierta del director de EL PAÍS a la Redacción del periódico para explicar la inminente transformación del diario en un medio esencialmente digital

"Hemos conversado esta mañana sobre la dura realidad a la que se enfrentan nuestro oficio y los periódicos en todo el mundo. En EL PAÍS hemos venido haciendo ajustes desde hace tiempo y hemos conseguido llevar a cabo la transformación digital paliando, en la medida de lo posible, los daños que esta ha provocado en nuestro sector. 

 Afortunadamente, y pese a las dificultades, seguimos siendo el periódico impreso más vendido en España con bastante distancia con respecto a nuestros competidores, y nuestras ediciones digitales han conseguido en los últimos dieciocho meses crecimientos espectaculares hasta convertir EL PAÍS en el medio de comunicación en español más visitado y leído en el mundo.

Gracias a vuestro sacrificio y colaboración nos encontramos en una posición competitiva y en condiciones de prolongar el liderazgo de EL PAÍS. Pero eso no significa que la batalla esté ganada ni que nuestra supervivencia esté garantizada. La revolución que afecta a los medios no ha concluido aún, el panorama es todavía muy confuso.

La crisis, probablemente, no ha tocado fondo todavía. El trasvase de lectores del papel al digital es constante. Se puede dar ya por hecho que el hábito de la compra del periódico en el quiosco ha quedado reducido a una minoría. La mayoría de las personas, fundamentalmente los más jóvenes, buscan la información en otros soportes y la consumen de forma diferente.

También en el ámbito digital la situación sigue siendo aún incierta. La masiva transferencia de lectores de la web a los teléfonos móviles, así como la aparición de nuevos dispositivos portátiles y de amenazas recientes como los bloqueadores de publicidad, junto a otras más conocidas como la instalación de la cultura de la gratuidad, hacen muy complejo también el horizonte en el terreno de los nuevos medios. Empiezo a tener la impresión de que el paso del papel a lo digital es solo uno y no el más grande de los muchos pasos que los periódicos tendremos que dar hasta alcanzar nuestro verdadero espacio futuro.

Estos cambios, como todos, tienen grandes ventajas. La primera y más importante es que millones de personas en todo el mundo muestran hoy interés y tienen capacidad para acceder a nuestros productos.

 Pero, sin duda, -y esto es lo que más nos angustia hoy- este nuevo tiempo supone también un gran desafío para todos nosotros. Y una severa amenaza para quienes duden o se resistan al avance incontenible de la transformación de nuestro trabajo y del negocio que lo soporta.

En EL PAÍS hemos decidido no solo no tenerle miedo al cambio, sino adelantarnos en la medida de lo posible para estar a la vanguardia de este cambio, igual que lo estuvimos en la del nacimiento de la prensa independiente en España y en el de la información de calidad y competitiva en español.

Nuestros valores

Es bueno echar por un momento la vista atrás y recordar cómo empezó todo y cuál es la razón primera por la que estamos aquí. El 4 de mayo celebraremos el 40 aniversario de nuestra aparición. En ese primer número, Juan Luis Cebrián aseguraba que este diario se había soñado siempre a sí mismo como un periódico independiente, capaz de rechazar las presiones que el poder político y el poder del dinero ejercen de continuo sobre el mundo de la información.

Vamos a cambiar, sí, pero no vamos a renunciar a aquellos valores de libertad e independencia que han conseguido traernos hasta aquí. Incorporaremos nuevas dinámicas de trabajo que consigan incrementar la calidad y cantidad de los contenidos y productos que EL PAÍS ofrece y que hoy pueden leerse en papel, a través de aplicaciones móviles, televisores inteligentes o redes sociales. Pero vigilaremos que en todas esas plataformas esté la huella de EL PAÍS.

Tras más de año y medio de trabajo y discusiones, nos acercamos a un momento clave en la historia de EL PAÍS. En los próximos días concluirá la primera fase de la obra que habilitará una nueva redacción, y con ello llegará el momento de la conversión de EL PAÍS en un periódico esencialmente digital; en una gran plataforma generadora de contenidos que se distribuyen, entre otros soportes, en el mejor periódico impreso de España. 

Asumimos el compromiso de seguir publicando una edición impresa de EL PAÍS de la mayor calidad durante todo el tiempo que sea posible. Pero nos adentramos a la vez en la construcción de un gran medio digital de cobertura global que pueda responder a las demandas de los nuevos y futuros lectores. El eje de ese medio será la información.

 Sus herramientas serán todas aquellas que la tecnología ponga a nuestra disposición. Por el momento, como ya estáis viendo, apostamos por la imagen y el vídeo como un gran instrumento de comunicación masiva. Ese medio es y será cada vez más americano, pues es en América donde nuestro crecimiento es mayor y nuestra expansión más prometedora.

Para todo ello, como hemos comentado, estamos haciendo unas obras que nos faciliten el tránsito del trabajo de ayer al de mañana. Vamos a pasar de lo que el sector ha denominado “integración de redacciones” a un nuevo sistema de sincronización de equipos y canales. 

Vamos a implantar modernas herramientas de comunicación que puedan atender con rapidez y calidad las demandas de información transparente de una sociedad cada vez más exigente con la tarea que nos ha encomendado.

Será una redacción sin despachos, abierta a la colaboración y al intercambio de ideas, en la que los equipos se entremezclarán para construir nuevas historias. A partir de ahora, en el corazón de la planta principal se instalará un moderno espacio abierto dedicado a la creación y coordinación de información y a su distribución en los diferentes canales.

 El centro de esa redacción contará con un moderno puente de mando, en el que habrá perfiles periodísticos, de desarrollo tecnológico, de edición gráfica y de vídeo, de diseño, de producción, de medición de audiencias, de redes sociales, de SEO y de control de calidad. Desde allí se crearán nuevas narrativas y nuevas formas de comunicar que seguirán manteniendo a este diario en la vanguardia del periodismo global.

Nuestros lectores

Todo este cambio tiene un objetivo principal: mantenernos conectados con cada uno de nuestros lectores. EL PAÍS ha sido siempre una organización periodística enfocada hacia sus siempre atentos e informados lectores. Hoy lo ha de ser más aún: debemos seguir siendo un periódico que atiende las necesidades y demandas de aquellos que nos consultan, que nos leen, que confían en nosotros. 

No trabajamos para nadie más importante que el lector, pero sabemos que los lectores de hoy se han transformado en usuarios que están en muy diversos lugares y llegan a nosotros no solo comprando un ejemplar cada día sino también a través de nuestra web, mediante su teléfono móvil o de sus perfiles de redes sociales.

Este nuevo espacio quiere seguir siendo el mejor lugar para que publiquen los más importantes periodistas, escritores, ilustradores, fotógrafos, diseñadores y otros creadores de información y cultura en lengua española, pero hoy es tan importante el contenido como la manera de hacerlo llegar a nuestro público.

 Por ello, además de las firmas, estamos dotándonos de nuevos sistemas de trabajo y ampliando nuestros planes de formación para poder moldear los contenidos periodísticos de tal manera que sean fáciles de encontrar y de leer o de ver, porque cada vez los lectores consumen con más avidez los contenidos multimedia. En esta línea el lanzamiento de El País Vídeo ha sido uno de los últimos éxitos. Experiencias de las cuales aprendemos muchas cosas.

Para facilitar la puesta en marcha de todo esto, hemos reforzado nuestro equipo de dirección con perfiles nuevos y más ajustados a las necesidades actuales. Aunque no dudo de su capacidad y esfuerzo, ni ellos ni ninguno de nosotros conseguiremos el difícil objetivo marcado si no nos acompañas, si no nos ayudas con tus sugerencias, con tus críticas, con tu trabajo en busca de la excelencia. 

Creo que tenemos la visión, las capacidades y el conocimiento necesarios, pero queremos escuchar con humildad tus ideas y las demandas de nuestros lectores y de toda la comunidad que ha hecho de este periódico esa referencia que nos hace sentir orgullosos. 

Únete a la Conversación, resumimos en nuestra comunicación a los lectores. Este periódico necesita a todos aquellos que aporten creatividad y buen oficio. Tenemos que hacer un esfuerzo colectivo para cambiar siendo fieles a nosotros mismos y para hacerlo aún mejor, y ojalá que sea disfrutando y siendo felices mientras realizamos este apasionante viaje.

EL PAÍS sigue su camino para celebrar sus próximos 40 años más vivo que nunca. Estás invitado a participar en la hermosa aventura de inventar el futuro desde esta casa que has construido y que es nuestro periódico.

Muchas gracias por tu confianza y esfuerzo.

Un abrazo

Antonio Caño"                            (Antonio Caño, El País, 03/03/16)